sábado, 26 de abril de 2014

Canción de Cuna



Y yo que me dormía en tus brazos
con la boca pegada a tu pecho.
El amor de un hombre nos había unido
antes de aquella mañana de invierno en que nací.
El recuerdo de aquel tiempo, el viento no lo arrastra:
cuando retaceabas tu pan para darme mantequilla.

Canción de cuna que entonces ya me hablaba
de mi abuelo que duerme en el fondo de un barranco,
de un camino polvoriento, de un blanco cementerio,
y de campos de uvas, de trigos y de olivos.
De una virgen en un promontorio, de caminos y atajos,
de todos tus hermanos que murieron en la guerra.

Eres hija del viento seco y de una tierra seca.
De una tierra que nunca has podido olvidar
a pesar del largo camino que te hicieron caminar
tus hermanos de sangre, tus hermanos de lengua,
y todavía quieres morir escuchando gorriones
cubierta por el polvo de aquella pobre tierra.

Canco de Bressol
Joan Manuel Serrat - 1967

Toda la familia de la madre de Joan Manuel fue aniquilada en Belchite, una de las últimas y más tristes batallas de la Guerra Civil. Al punto que el vencedor, Francisco Franco, decidió dejar en pie las ruinas de aquel pueblo, a modo de patético trofeo de su victoria. Nano y su madre tuvieron el coraje de volver años después, cuando él todavía era un niño. Una marca indeleble en su memoria y un faro para algunas de sus canciones.