jueves, 16 de abril de 2015

Una visita a Waterloo



Me presento, soy Miguel de la Barra.

Corre diciembre de 1829 y acabamos de llegar a Bruselas después de varias semanas en barco desde el puerto de Valparaíso.

Vamos camino a París, adonde me esperan el Canciller francés, para validar mis credenciales de embajador de mi país, Chile, y eventualmente me recibirá Carlos X, ese monarca de poderes cortos que hace lo que puede para gobernar una Francia que todavía experimenta réplicas del terremoto político de 1789.

Y como nuestro objetivo es vólatil e incierto, además de la evidente verdad de que no hay muchos favores que en las actuales circunstancias Francia pueda hacerle a Chile, me consuelo pensando en que no vale la pena apurar el paso y que mucho mejor está invertido el tiempo si aprovecho mi paso por este pueblo que funge de gran capital belga para acercarme a lugares que siempre quise conocer.

Les cuento que me gusta sobremanera la historia, y en particular la historia de un brillante estratega como Napoleón Bonaparte. No lejos de aquí, unas 5 leguas al sur yace el fatídico terreno en el que el Corso encontró el fin de su carrera militar, hablo de Waterloo. No puedo desaprovechar la oportunidad para conocer ese paisaje.

Estoy muy inquieto por ir y difícilmente esta noche pueda dormir. Pero debo hacerlo, ya que mañana tengo una cita muy temprana para recoger a quien será mi guía en este paseo, un hombre al que no conozco personalmente pero que fue compañero de armas de mi finado hermano. He tomado su sugerencia y haremos el trayecto a lomo de caballo; si bien puede ser un poco más lento que un viaje en calesín o sulky, no me molesta: al contrario me moviliza poder tener una larga conversación con quien será mañana mi lazarillo.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

El día está espléndido y después de dos horas y tanto de caminata, llegamos a las planicies de Waterloo. Hace casi 15 años en este lugar se decidía la suerte de la igualdad social en Europa.

Nuestro joven continente, América, creo que por fortuna adoptó la forma republicana prácticamente en cada región.

Pero déjenme contarles un poco de nuestro guía. Si bien ya tiene cincuenta y tantos, se muestra activo y vital. Su charla hasta aquí ha sido interesantísima y puedo entender porqué mi hermano estaba subyugado por él. Sus modales, aunque denotan la frugalidad propia de una formación militar, han sido amables y tanto él como su sirviente han estado todo el tiempo preocupados por nuestra comodidad. Y me sorprende la forma en que cabalga; arriba de su caballo parece tener 20 años menos, enhiesto y seguro. 

Una vez en las praderas de Waterloo vivimos una de las experiencias que mejor recordaré en la vida. Demostró conocer el desarrollo de la batalla de un modo tan claro y preciso que parecía haber estudiado a las batallas de Napoleón en el mismísimo terreno en el que ocurrieron. Con sus indicaciones y sus gestos entendimos perfectamente cómo Bonaparte planteó su primer ataque, que parecía conducir a una victoria segura y luego nos llevó a un suspenso inenarrable cuando, con un chasquido de los dedos y señalando una lomada, hizo aparecer al prusiano Von Blücher. 

Desde allí nuestro guía criticó con esmero y gran criterio los movimientos franceses. Era hermoso y emocionante oírlo explicar sobre el terreno a Napoléon, y hasta parecía interpretar por sí mismo y contarnos el hilo de pensamiento del genio francés. Nunca olvidaré aquellas horas.

Emprendimos el regreso a Bruselas al galope en aquella hermosa tarde de verano, con nuestro guía erguido y silencioso, unos pasos adelante. Parecía que el recuerdo de un pasado glorioso, completo de victorias pero también amargo lo envolvía.

Y sin duda, también alguna lágrima corrió por sus mejillas esa tarde. 


Creo que omití decirles su nombre, disculpen. Se llamaba José de San Martín. 



domingo, 12 de abril de 2015

Idiota por metro cuadrado



Últimamente aburren mucho, pero mucho, ciertos boluditos fuertemente demandantes de consumo irónico antiK que se creen dueños de una verdad oculta, la cual atesoran con celo y les sirve para definir en su favor el debate ideológico frente a cualquier interlocutor que apenas sobrevuele un argumento oficialista.

Esta suerte de sobrinos pelotudos del @CoronelGonorrea, que no sólo pueblan twitter sino el mundo real, creen que son los dueños secretos de una kriptonita a la que recurrirán para desintegrar automáticamente al montonero que ose enfrentarlos, convirtiéndolo en una estatua de sal del tío Cámpora. La chicana suele tomar la forma “sí, todo lo que quieras, pero cómo justificás el incremento patrimonial de Cristina del cuarentafogochasimatradumil por ciento, eh? ehhh?!?!?!?! no ves que son unos chorros???”

Asunciones. Un boludo de estos casi con certeza es porteño y, descartado, cacerolero. Sufre también de otros síndromes, como creer que Fernando Bravo es un gran periodista, pero eso son problemas congénitos que se tratan en otros blogs. Es decir que el tipo está invariablemente encuadrado en el ABC1 de la ciudad de Buenos Aires.

Permiso, sigamos generalizando. Digamos que este boludo es mando medio de una multinacional privada, le encanta escuchar a Lapegüe en FM100 y vive en un departamentito de 70 metros en el barrio de Belgrano, lugar desde donde el mundo se entiende con mucha mayor facilidad. Lo que nos interesa acá es su inmueble: admitamos por un segundo que en el 2003 este muñeco ya era propietario del mismo, que no es de esos que se lo compró “a pesar del” kirchnerismo.

Según funcionarios del gobierno de Macri, en particular de su Subsecretaría de Planeamiento Urbano, el caballero en cuestión era propietario de un inmueble valuado en promedio 724 dólares por metro cuadrado, con un dólar que en diciembre de 2003 valía 2,97 $arg/usd, es decir su inmueble valía cerca de 150 mil pesos (datos tomados de páginas 34 y 39).

Asumamos que mantuvo la posesión del departamentito hasta el presente y sin contabilizar todo lo que incrementó su patrimonio por otros ingresos y adquisiciones, según la estadística de operaciones de un conocido sitio de negocios inmobiliariosde Capital Federal, el precio de los departamentos por metro cuadrado en Belgrano está en la actualidad en 2498 USD/metro, con la unidad de dólar oficial valuada en estos últimos días en 8.80 pesos, es decir que ese bulincito hoy vale 1.54 millones de pesos.

Es decir que, sin que el salame hiciera en los últimos doce años otra cosa que criticar al gobierno y asegurar la propiedad del departamentito, su patrimonio ascendió de 150 a 1540 miles de pesos, un escalofriante 922%. 

Sí, leyó bien, sin moverse de la pantalla de TN nuestro salame creé que en el incremento patrimonial de CFK se encierra la quintaesencia del deterioro moral y político argentino que escandaliza a Kovadloff y a Nelson Castro.

Nota: ahora, si quiere, súmele los ingresos salariales de un presidente durante los últimos 11 y pico de años, más un sueldo de diputado (para CFK primero y luego para Néstor durante un lapso) y mantengámosle las manos atadas a Máximo para que no pueda perfeccionar ninguna venta ni contrato durante el período y vemos de que estamos hablando.






sábado, 11 de abril de 2015

Contando los feijões



En estos días de Cumbre de las Américas y palabras dichas en la cara del presidente de Estados Unidos, en el Congreso Brasileño se está tratando la iniciativa PL 4330/04, conocida como ley de tercerización.

En pocas palabras consiste en la ampliación de las prerrogativas empresarias en ese país para tercerizar no sólo las actividades secundarias al objeto productivo y comercial de una firma sino extenderlas, si se promulga exitosamente en el Senado la media sanción que ya tiene en Diputados, a las actividades inherentes o principales.

Dicho aún más a tierra, en Brasil como en Argentina es posible que actividades como la seguridad, la higiene o la auditoría sean llevadas a cabo por terceros, quedando dichos trabajadores fuera del convenio colectivo que cubre a los sindicalizados en las operaciones productivas principales. De ponerse en práctica esta “lei de terceirizacao” en el hermano país, también podrán contratarse y mantenerse fuera de convenio a trabajadores para las actividades principales.

Sí, pensamos lo mismo: "Qué noventoso!"

Después de la experiencia neoliberal local no necesitamos analizar en profundidad el sesgo y el objetivo de la iniciativa, ni mucho menos averiguar quienes son los potenciales ganadores tras aprobarse esta regulación.

Pero no es objetivo de esta entrada analizar el día a día político brasileño y este proyecto de  ley en particular, sino poner en evidencia el curioso curso que vienen tomando los acontecimientos en el país hermano, en particular considerando que no hace cuatro meses la presidente Dilma Rouseff asumía su segundo mandato y cuarto período consecutivo por parte del único partido nacional y popular brasileño con verdadera vocación de poder.

Además del tratamiento (hasta acá exitoso a medias, le resta ser tratado en Senadores) de una ley neoliberal, las encuestadoras de los medios dominantes (Datafolha pertenece al diario Folha, acérrimo antilulista) indican que la imagen positiva de Dilma ha caído hasta un inestable piso del 15%. De la misma manera que no le creemos a las encuestas pagadas por el candidato, tampoco le creemos al guarismo presentado por Folha, pero no podemos dejar de coincidir que la gestión de Dilma atraviesa su  peor momento.

“O que aconteceu” para que las cosas en Brasil hayan tomado este cariz?

Podríamos recurrir a un largo e intenso análisis que sin duda debería incluir tópicos tales como las marchas opositoras realizadas en el invierno del 2013, el movimiento Passe Livre, la puesta en escena judicial y mediática del proceso conocido como Mensalao, que encarceló a encumbrados cuadros políticos del gabinete de Lula sin que a la compañera –mejor dicho camarada- Dilma mostrara una gota de empatía por los afectados, los pobres resultados electorales de fines del año pasado con los que llegó al poder, el escándalo de corrupción en Petrobras popularizado como LavaJato, hasta el nombramiento de un ministro de economía ultraortodoxo (si siguiéramos con esta enumeración hasta podríamos incluir el inesperado resultado futbolístico del mundial del año pasado).

Pero tal análisis excedería las pretensiones de esta nota y dada la ramificación y complejidad de tema, hasta podría convertirse en árbol que no deja ver el bosque.

Nuestro breve e improbable diagnóstico hace foco en un asunto mucho más sencillo, ya que la caracterización del liderazgo ambiguo y difuso de Dilma se nos presenta evidente.

Ni ella ni el resto de la cúpula que conduce actualmente los destinos del Estado Brasileño ven con buenos ojos lo que conocemos como populismo.

En tal sentido conservan una mirada centralista y europeizada, con fuerte arraigo en los prejuicios típicos tejidos alrededor de esta forma politológica que no casualmente ha sido convertida banalmente en la peste negra de la política occidental. Nadie, de Algeciras a Estambul, quiere ser tildado de populista.

Lo cierto es que la valentía necesaria para superar tales prejuicios por parte del PT quizás sería también suficiente para diseñar una estrategia que lo impulsara a alzarse con voluntades populares más robustas y mayoritarias, que le proveyeran la imprescindible hegemonía política que le garantice el “jogo de cintura” político necesario para dotar de autonomía, sustentabilidad y permanencia, no sólo al partido en el gobierno, sino a las reformas sociales conseguidads en la última década (en particular las de Lula 2003-2011).

Por supuesto que existen sustanciales diferencias entre recrear procesos populistas y populares en sociedades como la ecuatoriana o la boliviana, dada su dimensión económica y geopolítica, que en un "país-continente" como Brasil, cuya centralidad, foco y, en particular, magnitud de inversiones recibidas en el mismo período desde el mundo desarrollado es muy alta. No necesitamos sobre-simplificar una ecuación geopolítica sensible y con grados de restricción adicionales. Pero tampoco declamar resignación y someter los cambios al referendum del "mercado". Sabemos como termina.

Lo cierto es que el proceso popular brasileño viene siendo sometido a presiones y la amenaza latente de un desgarro prematuro hacen que su horizonte de supervivencia parezca reducirse al orden del mes o el trimestre, en lugar de los más de tres años y medio que todavía le restan a la actual administración.

Esperemos que no sea demasiado tarde, espeamos que no sea inútil poder transmitirle a Dilma nuestra peregrina idea, adaptada a los modos de un asesor económico de Clinton

“Es el populismo, Dilma”   

   

domingo, 29 de marzo de 2015

La pizza y los loros


Un sábado cualquiera en ocasión de un evento deportivo televisado, y como es habitual en muchos hogares argentinos, el dueño de casa decide que esa noche se acompaña el momenot con pizza casera. Detrás de ese objetivo instruye a la empleada doméstica a repetir una vez más su sabrosa receta para toda la familia.

Y durante la tarde se ponen en marcha todos los recursos y dedicaciones del hogar para, a la hora señalada, tener lista esa tradicional pizza frente al televisor. Agreguemos como dato anecdótico que esta pizza tiene unos 20 cm de diámetro, un tamaño pequeño ya que por estos días los recursos del hogar no están en su mejor momento.

Al momento del corte se procede tradicionalmente: dos cruces pasando por el centro y rotadas entre sí  45 grados dan como resultado las habituales ocho porciones iguales. Sólo falta destapar la bebida, sentarse y repartir.

Digamos que en el contexto de la distribución del poder y las prioridades relacionales en esa familia, al dueño de casa y jefe de la servidumbre le corresponden TRES de esas porciones, completas.

En el extremo opuesto doña Eva, la cocinera, décimo y último integrante de la familia inmediatamente después del perro, se hace acreedora a su parte: se le asigna una tirita algo reducida: la que corresponde a haber tomado una porción de las ocho existentes, dividirla a su vez en diez partes iguales y cederle UNO de esos décimos.

Para quienes no estaban alerta repetimos el concepto: a la empleada doméstica le corresponde una tajada triangular con la típica forma de porción de pizza, pero su ancho es un décimo del ancho de una porción clásica (de las 8 que componen el total). Sí señores, una tirita que dura menos en su boca que un chorizo en boca de un perro.

Digamos que a la semana siguiente la familia recibe un loro con ínfulas progresistas que, desde su jaula en el living, empieza a “comerle el coco” a todos los habitantes de la casa. Y digamos que el loro se llama Néstor.

El loro es porfiado como botín chueco y no para de gritar y repetir, desde su jaula, cosas que aprendió en quién sabe qué escuelita. Lo cierto es que revoluciona la casa y 4 años después le deja lugar a una lora que sigue por el mismo camino. La mayoría de los habitantes de la casa le ganan cariño a la pareja de loritos, lo que impide al jefe del hogar de cumplir su deseo de sacarlo de la jaula y retorcerle el pescuezo de una sola vez.

12 años después, con la lora todavía gritando, alertando a los jóvenes, orientando a la empleada y compartiendo su alimento con el perro, llega otra noche de pizza.

Esta vez gracias al esfuerzo de todos, la pizza ha crecido en diámetro desde aquellos limitados 20 a 26 mejores centímetros. Hay más pizza para todos puesto que su superficie total ha aumentado casi 70% y una porción cualquiera es ahora mucho más completa y nutritiva.

En esta nueva instancia, al momento de repartirse y bajo los gritos de la lora Cristina, el dueño de casa sólo puede agarrar DOS porciones completas; el resto de los miembros del hogar le están enseñando buenos modales.

Todas las fracciones restantes de los comensales han aumentado, y entre ellas la más afortunada ha sido doña Eva, cuya porción aún dista de ser aceptablemente digna, pero representa más del 20% de una porción.

Lo que nuestra empleada sabe sin lugar a dudas es a quién tiene que agradecerle la panza un poco más llena: a los gritos incansables en cadena hogareña de la lora, que mira orgullosa desde su jaula.


Siendo las cosas así, como puede alguien ofender su, nuestra, inteligencia diciendo que ahora Eva es más pobre que hace una década?


lunes, 16 de marzo de 2015

la noche



la noche es más bonita, se la vive mejor,
para quien hasta las 5 no conoce bostezo
la ciudad respira hondo
y parece que duerme

la oscuridad la transforma y le cambia la forma
todo es más tranquilo y está más cerca
no hay tráfico ni despelote
al menos ese que estresa

la gente de la noche es siempre la misma
se conocen todos como en un pueblo
las mismas caras mes tras mes
el día cambia leyes y cambia gobiernos
pasan los veranos
pasan los inviernos

la gente de la noche sobrevive siempre
escondida en sus lugares,
difusa entre las sombras
la gente de la noche tiene trabajos extraños
algunos empiezan hoy y terminan mañana
barmans, dealers, putas y kiosqueros
policías, travestis,
gente en busca de problemas,
dueños de tiendas, strippers,
camioneros, agentes,
ladrones y periodistas
panaderos, pasteleros y modelos

de noche las hembras son todas hermosas
a veces besás una
y la mañana siguiente
se convirtió en sapo

la noche hace su juego y ayuda en eso
a que todo parezca un poco mejor,
un poco más bello

charlar dentro del auto
frente a un portón
y a las 4 y media merendar
medialunas calientes y un cortado

y cuando emerge el sol decir buenas noches
leer los diarios antes que nadie
saber todo lo que pasa

de noche las palabras fluyen mejor
es muy fácil hablar con la gente
conocerle las historias, todas originales,
y al final saber que ninguno es normal
todos tienen algo para enseñarte
y algo para esconderte

me gusta la noche, la amo
conocer tantos amaneceres y tan pocas mañanas
me hicieron un hombre mejor

(adaptación de texto de Jovanotti)



Te decepcionaré


me herí hoy
para ver si todavía siento
me enfoco en el dolor
lo único real
la aguja hace su trabajo
ese pinchazo viejo y familiar
trato de destruir cada cosa
pero recuerdo todo

en qué me convertí
dulce amigo?
todos los que conozco se van
al final
y podrías tener todo
mi imperio de polvo
te decepcionaré
te haré doler

me pongo esta corona de espinas
sobre mi trono de mentiroso
lleno de pensamientos quebrados
que no puedo reparar
bajo las manchas del tiempo
los sentimientos desaparecen
tu eres otro
y yo todavía estoy aquí

si pudiera empezar de nuevo
a un millón de millas de aquí
me encontraría
encontraría mi camino


martes, 10 de marzo de 2015

Germán


lo veo a Germán
labura como japonés en huelga
lo veo discutirme la letra chica del contrato
en un hilo de voz

Germán 
viene de un cáncer de garganta que le llevó las cuerdas vocales
me discute y me levanta la voz, que es un murmullo
defiende su posición
nos conocemos y laburamos juntos hace años
sabe taxativamente que esta discusión es al pedo
que no van a haber problemas

pero es la transfusión de disputa
lo que lo mantiene vivo

es lo que lo aferra a la vida
le redoblo la apuesta,
subo la vara y sigo discutiendo 
y cuánto más se calienta
y se enoja
más siento que me agradece
en silencio me está diciendo 
“gracias por hacerme calentar
gracias por estar ahi enfrente
por hacerme sentir vivo”

Germán está más cerca está de la vida 
que muchos 

sin ponerme newage ni un puto segundo
pienso 
qué buena está la vida
qué bueno es esto
qué bueno está crecer
y entender
y perdonar

no por nada 
nos empezamos a parecer mucho a nosotros mismos
cuando entramos al hospital
a ver a ese amigo en terapia
lo agarramos de la mano como nenitos del jardín

desearíamos que el futuro fuera plastilina 

por qué necesitamos llegar tan lejos 
para estar cerca?