jueves, 2 de septiembre de 2010

Cambio de esquema, facciones del capital y márgenes de rentabilidad

Artemio López viene celebrando, de algún modo, la preeminencia de Binner y Alfonsín en el espacio opositor radical (ligeramente ampliado). Dice que estos personajes encarnan, en mayor o menor grado, una idea de política autónoma respecto de ciertos poderes fácticos corporativos, en contraposición a otros que son directamente marionetas de algunas corporaciones.
Uno de los puntos salientes del momento actual es la batería de reclamos que desde sectores concentrados del capital se hace escuchar, y que tiene que ver directamente con la recomposición de márgenes de rentabilidad.

En la lista de reclamos (pro rentabilidad) incluimos: eliminación de retenciones, plan anti-inflacionario (que permita hacer converger las tasas de interés nominales a la baja, con tasas de interés reales positivas), fin de las actuales restricciones al ingreso de capitales especulativos, devaluación, baja del salario mínimo real (Funes de Rioja dijo que no estaba atrasado sino adelantado).
Algunas son compatibles entre sí. Otras no.

En esta entrada, Lucas Carrasco imagina prioridades de un hipotético futuro gobierno de los que hoy son oposición. Cuáles serían las cosas que propondrían “corregir” del rumbo actual (para recomponer márgenes de rentabilidad). Particularmente no me convenció la idea de que se devaluara y se quitaran las retenciones al mismo tiempo. Me parece que son decisiones incompatibles. Al menos si lo que se busca es mantener cierto tránsito ordenado. La palabra orden es clave. Lucas, en los comentarios, recurre a la hipótesis de un “shock”.

Más allá de las cuestiones puntuales que se reclaman (que mencionamos más arriba) nos encontramos ante la hipótesis de que “recomponer márgenes” pone en contradicción los intereses de distintas facciones del capital.
Concretamente, el modelo alternativo que puede plantear “la oposición” no es uno solo. Porque la recomposición de márgenes de rentabilidad que promulgan unos, no es compatible con la que plantean otros.
Y esto remite otra vez a la idea: eliminar retenciones no es compatible con devaluar.
Siempre y cuando (reiteramos) lo que se busque sea un cambio de esquema armónico, sin “shock”.

Recordar la historia puede servirnos para alumbrar. Tanto la hiperinflación del 89-90 como la crisis 2001, significaron momentos de fuerte recomposición de márgenes de rentabilidad para los dueños del capital más concentrado. No sería nada extraño que evaluaran la posibilidad de recrear condiciones similares. Necesitan el chivo expiatorio político.

Por otro lado, hay analistas que le dan centralidad a la existencia de iniciativas parlamentarias que operan sobre el fondo de estas incompatibilidades. De algún modo, la oposición proyecta leyes que de sancionarse podrían significar factores de insustentabilidad e inviabilidad para el modelo vigente. Básicamente, recortando al Ejecutivo (actual y futuro gobierno, en un eventual cambio de mandato en 2011) recursos a administrar. Y autonomía política para conseguirlos.
Hay que decir que algunos dirigentes opositores se han mostrado más cautelosos que otros al decidir darles impulso a estos proyectos. Ahí está la clave.

Binner y Alfonsín, (estos políticos autónomos de los intereses corporativos al decir de Artemio) deberán prestar especial atención a este trasfondo.
Porque promoverse como autónomos respecto de los intereses corporativos no alcanza. Básicamente, porque no los exime de convertirse (ya siendo gobierno, tal es su intención) en la herramienta que propicie el shock recomponedor de rentabilidades. Y las decisiones que tomen hoy pueden ser decisivas para signar ese destino.

6 comentarios:

Charlie Boyle dijo...

Comparativamente el real y el dolar brasilero duplican al pero y al dolar nacional. Devaluar significaría una desbalanza mayor aún entre los dos paíces, lo que dejaría a Brasil en mala posición.
Sin embargo he escuchado reclamos desde el sector del campo diciendo que el tipo de cambio estaba atrasado.

Mariano dijo...

Sí, Charly. Aunque es cierto que para el sector rural, el tipo de cambio real mejoraría enseguida sin retenciones (hasta que se produzca la lógica apreciación).

Lo que es muy difícil es determinar si realmente el tipo de cambio real está atrasado o no.
Sectores industriales también piensan lo mismo (o hacen el mismo lobby).
Saludos

Lucas Carrasco dijo...

No entiendo cuál es la prueba empírica para decir que el Hijo De alfonsín es autónomo de las corporaciones, me suena extraño eso: todo su corportamiento ha sido en función y alineado con las corporaciones del momento.

Mariano dijo...

Lucas: Artemio dice que le escapa a la agenda que quiere imponer Clarín. Comparado con Giudici, Carrió y "si me sacan Fibertel me vuelvo loco" Solanas se mostró un poco más distante en ese tema.
Ahora, el punto central es que la autonomía política y el margen de maniobra lo da la guita. Achicar la "kaja" es dejar sin margen de maniobra al ejecutivo. No a este gobierno, solamente. También al que viene. Y ellos, supongo, aspiran a gobernar.
Sobre esa base, sin caja, o hacés lo que te piden, o no tenés cómo evitar que la pudran y generen el shock redistribuidor al revés.
En cualquier caso, finalmente no sos "autónomo".
Gracias por comentar. Saludos

Caíto dijo...

Hoy hay un tweet de Ricardito que pone el grito en el cielo por el fiscal defensor de Aníbal Ibarra con 196 víctimas, hoy absuelto y devolviéndole el favor en los medios. Ricardito es un flan ravana, pero es lo que hay para los fines que bien adviete Artemio, no confundirse compañeros.
Saludos.

Mariano dijo...

Caito: justamente por la posibilidad de que sea lo que advierte Artemio, a él y a Binner podemos interprelarlos para qeu no permitan que se tomen decisiones en el congreso que le quiten autonomía al ejecutivo.
Aparte de las declamaciones podemos esperar que lo empiecen a demostrar con hechos.
Saludos