lunes, 13 de mayo de 2013

La Logia de los Empujadores de Renó12



Hace unos días, los chicos de “Los Trabajos Prácticos” de su blog la versión de Adrián Caetano de la película de Néstor Kirchner.

Lo hicieron tras un objetivo ladino, malicioso. Ellos mismos, el autor del post, un tal “Los Pájaros”, rinde su tácita confesión. Algo así como “me costó conseguirla porque contiene la historia negra y oculta del kirchnerismo, en ella seguramente vamos a poder identificar las raíces de la maldad nestorista y los oscuros motivos por los cuales el Chino Goebbels Navarro y el Topo Goering Devoto decidieron censurar al gran Caetano”.

Este servidor no vio la película “posta”, la de De Luque. Pero ante esta versión gratarola y digital que los chicos de Palermo Rúcula colgaron en su sitio, no pudo resisitirse.

Noblesse obligue, no tengo más que palabras de agradecimiento con Gli Uccelli y con cada uno de los miembros de TP, por el enorme regalo que me hicieron.

Después de ver a NéstorintendentedeRioGallegos junto a cuatro o cinco compañeros, hasta las rodillas de nieve y empujando el renó12 de un desconocido en dificultades, durante una nevada machaza en el 92...

Después de ver a Néstor decirle, en la plaza de armas del Colegio Militar, “NO LES TENGO MIEDO, quiero el Ejercito de San Martín”...

Después de confirmar que cada discurso de Néstor era igual de opaco y obstinado que los anteriores. Y que todos los futuros. Que el discurso del 25 de mayo de 2003, maravillosa elección de Caetano de la columna vertebral de su documental, no es otra cosa que una antología de todos sus discursos de los últimos 30 años, curados por el mismo, cruzados por la banda presidencial...

Después de ese documental soy un poco más kirchnerista. Un efecto que también ha hecho resonancia en otros, entre ellos un tal Horacio Verbitsky y una tal Cristina Fernández, a quien la ayuda el apellido de casada.

Un nuevo agradecimiento a los chicos de TP, que desde su glamorosa mesita de café en Palermo Hollywood, mientras solucionan los problemas del mundo y le meten pólvora y varilla a sus vetustos mosquetones revolucionarios anti-dictatoriales, involuntariamente nos hacen sentir más y más parte de una comunión de cuerpo populista y sangre nacional.