sábado, 2 de noviembre de 2013

El primer libro de Samuel: cuatro años después.


Goliat, el filisteo venía caminando hacia David, con su escudero por delante. Y cuando vio a David, lo desestimó porque era joven y menudo. Le dijo: ¿Soy acaso perro, para que vengas a mí con palos? Acércate, que daré tu carne a los animales.

David le respondió: "Vienes con espada, lanza y jabalina; yo vengo en nombre de mi Dios, a quien has provocado. Él te entregará y yo te venceré, te cortaré la cabeza y le daré tu cuerpo a las aves del cielo y a las bestias. Entonces se sabrá que hay un Dios, que no salva con espada y lanza".

Cuando Goliat se echó a andar al encuentro de David, este se apuró y, metiendo su mano en la bolsa, tomó una piedra, la cargó con la honda y la tiró, hiriendo al filisteo en la frente. La piedra quedó clavada allí y Goliat cayó sobre su rostro en tierra.

Así fue que David lo venció con su honda y sus piedras, sin necesidad de espadas ni lanzas. Entonces corrió y se paró sobre el cuerpo exánime de Goliat y desenvainando la espada de este, le cortó con ella la cabeza. Cuando el resto de los filisteos vieron a su paladín muerto, huyeron.

Luego David fue presentado ante su rey Saúl, portando en su mano la cabeza de Goliat.

Saúl le preguntó: ¿de quién eres hijo?
Y David le respondió: soy hijo de la Democracia.