miércoles, 3 de abril de 2013

Des-Balance


Se estima cerca de 80 mil millones de dólares la magnitud de la ayuda anual que fundaciones, organismos e instituciones del primer mundo le transfieren a países del tercer mundo en concepto de ayuda externa.

Se estima en alrededor de 800 mil millones de dólares (casi dos economías argentinas) la magnitud de los fondos ilícitos que se mueven desde economías periféricas hacia "áreas de resguardo", usualmente ubicados en paraísos fiscales o directamente en países industrializados*.

Las cantidades ilegales no sólo se corresponden a actividades abiertamente ilegales, como pueden ser el soborno o el robo. De hecho sólo el 3% de esos 800 mil millones pueden relacionárseles. Es más, se calcula que el 35% (280 mil millones) de ese monto son producto de actividades criminales así definidas.

Y los 620 mil millones restantes?
Bueh, el resto surge de actividades "comerciales", que pueden no ser legítimas, pero no son necesariamente ilegales. Empezando por la sub o sobrefacturación de negocios con el extranjero. Siguiendo por nuestra vieja conocida, la fuga de divisas.

Así, por cada dolar limpio y noble que llega al tercer mundo en concepto de ayuda, por arriba de la mesa, hay diez dólares que recorren el circuito inverso, oscuro e ilegal por debajo de ella.

Amioc, como coima, pero exactamente al revés.

Hasta la implementación del vituperado "cepo cambiario", Argentina venía siendo el decimotercer país en volumen de fugas, acompañado en un dudoso ranking por Nigeria, Filipinas, Polonia o Indonesia.

Los elegantes que llenan su boca con palabras de moda como "sustentabilidad" y "racionalidad"... se preguntaron cuanto tiempo puede sustentarse racionalmente esto..?




*La data dura, aquí.