miércoles, 10 de abril de 2013

Esclavos de la Ignorancia


UNO. Supongamos una gran empresa cervecera y en ella una reunión, un día cualquiera, de sus altos ejecutivos. Supongamos un Director Comercial que, apretado por accionistas que odian los flojos resultados, increpa a sus colegas responsables de la Producción, de la Calidad, de Marketing: quiere más facturación, más ventas. Pero avisa que no puede subir precios, su competencia se lo comería. Su única opción es hacer crecer los volúmenes, “tenemos que aumentar la rotación” aclara en su idioma.
El de marketing devuelve de volea “ya lo vimos el año pasado, está demostrado que los volúmenes actuales son los que los consumidores admiten tomar”. Comercial se defiende: “No sé, inventen algo para tener una cerveza que se tome como agua, que después del segundo litro nuestros consumidores estén en condiciones de meter la mano en el bolsillo para sacar los próximos 10 dólares para la nueva botella. Piensen en un concepto, piensen en ´bebestibilidad´”
Sería verosímil esta escena? El capitalismo globalizado admite que una gran empresa cervecera “estire” sus productos, por ejemplo con agua?
Parece que .

DOS. Ahora supongamos algo distinto. Algo peor. Esta vez la empresa es una gran farmacéutica. Podemos pensar en uno de sus peces gordos con un nivel de escrúpulos que compita con el de su colega cervecero? Y una firma dispuesta a acompañarlo? Es verosímil, posible, pensar que algunas enfermedades que la ciencia médica nos presenta como crónicas, irreversibles, incurables sólo lo sean porque las grandes farmacéuticas?
La hipertensión arterial, por poner un ejemplo, es una enfermedad crónica? Cuántos equipos científicos o cuántos profesionales especializados en Argentina están en condiciones de dar una respuesta meridiana y definitiva a esa pregunta?

TRES. Nuestro Estado debe comprometerse de manera irrevocable y activa en la investigación y desarrollo científico y tecnológico, con decenas de objetivos valederos. Entre ellos, el de evitar que nuestros enfermos sean convertidos en sujetos de una estrategia empresaria que sólo busca esclavizarlos a través de la ignorancia.
En ese sentido, India viene marcando un rumbo.