
Parece que finalmente se impuso la postura "progresista" y la Presidenta condescendió a que la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual no sirviera como forma de "garantizar el negocio a las telefonicas".
Este anuncio de la Presidenta es una nueva muestra del patoterismo kirchnerista. Tremenda falta de respeto a los muchachos de la CTA, que justo el día anterior terminaron las pegatinas de los flamantes afiches con la leyenda: "Sí a la Ley de Medios, no a las telefónicas", y las pintadas como la del cotizado paredón de la ex-cárcel de Caseros (sobre avenida Caseros, justamente, en la CABA), con los costos políticos, y sobre todo económicos que esto les significa a agrupaciones que no tienen la posibilidad de financiarse con la "mafia de los medicamentos", o que no cuentan con cargos en el poder ejecutivo como para que las campañas políticas o publicitarias "se las paguemos todos".
Yendo a lo concreto, a mí me parece que sin esta regulación sobre la forma en que las telefónicas (todas las telefónicas que brindan el servicio público en Argentina, no solamente Telefónica y Telecom) ingresan al negocio del cable, y de qué manera se empieza a discutir la apertura de la interconexión a la red de telefonía, la ley es un poquito peor que antes.
La convergencia tecnológica es un hecho a futuro, y la función del Estado es garantizar una competencia amplia que redunde en baja de costos para las empresas, baja de precios al consumidor y finalmente el acceso al paquete de servicios a la mayor cantidad de hogares posibles (y a todos los hogares si se puede).
No legislar sobre el punto, o aprobar una ley levemente desactualizada, poner trabas a la apertura del negocio y generar nichos anómicos no parece ser la mejor manera de resguardar la competencia, o evitar que grandes grupos económicos se valgan de armas ilegítimas para agrandarse.
Entiendo los tiempos políticos, y entiendo que aún así la ley que se votará en el Congreso es muchísimo mejor que el adefesio actual.
Pero sin prejuicios, tendremos que ir dándonos tiempo para empezar a debatir qué hacer con las telefónicas, la interconexión a la red de telefonía, la TV satelital y el triple play, porque no por mucho que nos neguemos a que las cosas pasen, dejarán efectivamente de pasar.
Doy fe: los vecinos de la CABA estamos fuertemente en contra de la tremenda humedad de 85% para arriba que nos afecta durante casi todo el año, sin embargo, la misma, ajena a nuestra voluntad sigue persistiendo en hincharnos los tobillos y desarmarnos los rulos.
PD: cuando digo debatir, hablo de ir a dar la discusión a los lugares en los que se da.
Y lo digo, pensando en todos aquellos que, mientras al ante-proyecto se le hacían 138 modificaciones en foros abiertos y de libre participación, mientras mucha gente se rompía el culo para darle forma al tentativo texto de la ley, andaban pelotudeando cuando no menospreciando el trabajo realizado y diciendo que "total Kirchner no se va a animar a mandarla", y una vez que la ley se presentó salieron corriendo a pedir "tiempo para debatir".
