jueves, 2 de enero de 2014

Trampa y Conjuro



Dio vida a un complejo ingenio
puso su arte en los detalles
pensó delicados rodeos en su laberinto
instantes de pausa 
y contemplación
seguidos de entusiasmo
y magia

miró a su alrededor con detenimiento
y midió con precisión cada artimaña
se aseguró que cada nodo del artilugio
y cada claroscuro de su magia
lograran el efecto buscado
en la 

pensó situaciones,
se impuso preguntas,
sometió su diseño a pruebas terminales
y cuando todos los casilleros fueron salvados
y los controles aprobados
y su orgullo se hizo de hierro
y su autoestima de oro
o sea

cuando el proyecto se tornó 
infalible
seguro
cierto
indefectuoso
perfecto

recién ahí retrocedió en sus pasos
y salió al mundo
y rehizo el camino
y, conforme a sus sesudos planes, encontró a la amada

quitó los obstáculos
entornó los ojos
desplegó el hechizo
recordó los ensayos
corrió el telón y
liberó la cábala

ella, digamos tímida
digamos pausada
ingresó al redil
tantas noches conjurado
y quedó embelesada
digamos extasiada
o cautivada
o tan solo 
digamos encantada

tanto 
que tenerla en su lecho desnuda húmeda radiante 
fue un simple paso de danza
y fue también placer dos veces
por el perfume de ella
o por el tino de su máquina

y cuando el clímax era sólo una espera, 
una demora
ella lo miró a los ojos
acercó sus labios
entre sus pestañas se filtró un diamante
que parecía una  lágrima
y como una daga,
como un estaca plateada 
le hundió un “te amo”
tenue como una brisa

y en ese instante 
su ingenio, su obra maestra de la razón 
y todas las horas dedicadas
implotaron es sus manos

su artilugio fue una máquina oxidada
y su diseño, como él,
un papel en desgracia