domingo, 3 de abril de 2016

Impresionismo Peronista II


Anormalidades

El proceso descripto en la entrada anterior, si bien coloreado y matizado por el típico folklore del que lo dota el peronismo, caracteriza el cuerpo, el bastidor central que compone el alma del proceso victoria --> derrota --> reorganización. Si el color de la carrocería exterior es rojo o azul, es un dato secundario que no debe distraer a nuestros agudos lectores.

El colectivo peronista trata de aferrarse a esa fórmula conocida. Pero cuando un referente de fuste pretende modificar los códigos tácitos de la reorganización, la maniobra es detectada y se disparan luces amarillas. Más temprano que tarde el resto de la dirigencia visualiza que la búsqueda de la excepción podría poner en riesgo el tránsito a la victoria.

Los peronistas abominan la derrota. Y la sola posibilidad de su repetición genera convulsiones. Los efectos de esas convulsiones son diversos, variopintos: algunos aparecen disfrazados de traición, de error no forzado, de baja autoinfligida. Conviene no escandalizar, son dirigentes con muchos años de trayectoria y batallas a sus espaldas, suelen moverse en el terreno del óptimo político, para sí y para el sector al que representan. Ese óptimo incluye en su cuenta su poder de fuego real, su capacidad de alianzas, su resiliencia y, muchas veces, el “exit door” (es decir, cómo se revierte una mala decisión).

Ilustremos con un ejemplo de la historia política reciente: según nuestra propia mensura, Menem dejó de ser peronista una tarde de 1990, pero siguió desplegando su dispositivo político al interior del partido. Años después, para la campaña presidencial de 1999 estaba claro que el enfrentamiento de facciones de poder económico que representaban Menem y Duhalde superaba con creces la antítesis política natural que se suponía regir la disputa electoral, Peronismo (Duhalde) versus Radicalismo (DeLaRúa).

Su efecto visibe fue que Menem no fue cooperativo  con Duhalde, lo que coadyuvó a la derrota de este.

Veamos: sin soslayar los trágicos sucesos posteriores en el país, en menos de 3 años tuvimos (nuevamente, cual Terminator) a Menem desentendiéndose de todo proceso de re-organización como el que hemos estilizado en estas entradas, y de buenas a primeras el riojano fue candidato a presidente en 2003.

Baste la paradoja: el tipo que, al 12 de mayo de 2003, en rigor no había perdido ninguna elección en su vida, al día siguiente se bajaba del ballotage contra Néstor Kirchner. Dicho de otra manera: el animal político que había seducido enormes mayorías durante 10 años, en una mañana era un cadáver político irreversible. 

Aquí no buscamos resaltar su derrota. Sino que su dispositivo, sus equipos, sus seguidores, habían dejado de ser peronistas. El peronismo realmente existente había leído que Menem era un zombie electoral, lo había abandonado (nos gusta recordar en este punto que su Ministro de Economía in pectore era Carlos Melconian) y se había partido en tres. Con fuerte representación territorial sobre el dipolo Duhalde-Kirchner y apoyo del peronismo verde de Xilium sobre Rodríguez Saa.

Lo confirmamos: cuando alguien intentó romper los códigos, el peronismo se partió en tres. Y en cuestión de semanas el eje de la pugna política en el país era si Kirchner estaba listo para desembarazarse del chaleco de plomo Duhaldista. Vaya si lo estaba.

Eco

Los sucesos de 2003 hacen eco en el presente. Repito, mirando al kirchnerista distraído: esos sucesos de 2003 son un poderoso deja vu.

Es un dato riguroso que, a la fecha, CFK no perdió ninguna elección. Y no podemos negar que debe ser la dirigente peronista con la mayor cantidad de voluntades dentro del dispositivo FPV.

Pero a esta altura no es menos cierto que Cristina Fernández de Kirchner está ninguneando la práctica peronista. Y lo ha expuesto de manera incontrastable: la desestimación que hizo respecto de conducir al PJ, sobre el que pende la daga de la intervención judicial, es un hecho político insoslayable. 

Ha refrendado esa actitud a través de ese alter ego denominado La Cámpora, durante el Congreso del 24 de febrero pasado: “venimos con el mandato de no aceptar ningún cargo” dijo DePedro en la puerta de Obras Sanitarias.

Las almas puras kirchneristas consideran el gesto como altruista, generoso, una suerte de “ven como CFK no tiene pretensiones”. Los que leemos la política hecha por políticos y no por heroínas sabemos que se trata de exactamente lo inverso: CFK busca mantener el liderazgo sin opción a plebiscitarlo. Ni en elecciones. Ni en el ágora de un congreso partidario.

La leona está malherida. Pero es leona. Y, como tal, finge integridad.

Y ahí donde parece que juega blando y amigable, lo que está haciendo es disciplinar al peronismo. Puede no ser la clave en la que se lea la gestualidad cristinista desde el todavía sensible (muy) arco del kirchnerismo emocional. Pero los referentes a los que interpela tienen batallas y cicatrices que les permiten su propia interpretación.

"Traidores! Traidores!"

Este escenario, al que estos dirigentes seguramente añadirán el cúmulo de experiencias al calor del kirchnerismo posterior a la muerte de Néstor (quien sin duda moderaba la radialidad y la hermeticidad del dispositivo K), las operaciones de la juventud camporista, el trato con los ministros y sus recursos, etc., podría llevarnos a una inferencia si no equivocada, al menos parcialmente incorrecta: “el peronismo actúa de esta manera por venganza”.

Hacemos expreso nuestro disenso con esa visión y volvemos con pie firme sobre nuestros pasos: el problema no es el pasado. El problema es el futuro. 

El peronismo descree de la potencialidad electoral del kirchnerismo y en particular de CFK; cree que ha dejado de ser una preferencia mayoritaria, ganadora, para la población. Y el futuro está a la vuelta de la esquina.

La tensión, la verdadera tensión que anida en la centralidad de la coyuntura política argentina está muy (pero muy) lejos de las últimas berretadas de un Gobierno Tilingo. 

Se está resolviendo en la controversia expuesta, al interior del FPV: Cristina dice que tiene 33 de mano. Y el peronismo no le creé.

De esta manera, la propuesta de una realidad binaria “leales” versus “traidores” puede ser apta para la chicana en tuiter o una intervención fugaz en medios. Traición puede tener una acepción negativa en Corea del Norte. Aquí se juegan otras cartas.

A nuestro modo de ver, Bossio o Pichetto son tan traidores como quien no se somete a escrutinio y pretende que el partido siga, sin haber mostrado las cartas.

Creé que son malas noticias? Son muy buenas. Nuestro futuro y nuestra viabilidad están mucho más en manos de una mujer inteligente como CFK que de la banda de inescrupulosos que nos gobierna.







sábado, 2 de abril de 2016

Impresionismo Peronista I


El 19 de marzo se cumplieron 100 días del macrismo en el gobierno. El día 31 de marzo, a 112 días de comenzada su administración, el macrismo logró que se apruebe en la Cámara Alta, de innegable cuño opositor, un proyecto de ley que contraría frontalmente los lineamientos políticos de más de 12 años de gestión kirchnerista. El triunfo de Cambiemos en cancha visitante fue 54 a 16, lo que podría definirse como un naufragio político del FPV.

Primero lo primero: el Acuerdo Buitre es una pieza jurídica y política desastrosa y obscena, con escenas de sexo explícito. La posición de este blog es que debió devolverse al Ejecutivo tal como fue enviada a la espera de un Acuerdo serio, como el país que pontifica Macri.

Pero inmediatamente lo segundo: la lectura interpretativa de ciertos sectores del FPV asumidos como vanguardia del pensamiento y la estrategia política, reducible a la frase “Traidores! Traidores! Traidores!” guarda el nivel de patetismo del mismísimo Acuerdo.

Sin embargo, antes de ir al plato principal pretendemos mencionar las manos y hombros de los trabajadores de ideas que nos ayudaron a modelar este texto. Tuvimos la suerte de cruzarnos con Adrogué y Grimson (http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-295656-2016-03-29.html ) , con Jorge Alemán (http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-295672-2016-03-29.html), con Gerardo Fernández (http://gerardofernandez.net/la-defraudacion/ ) y con Abel Fernández (https://abelfer.wordpress.com/2016/03/31/derrota/ ). Los recomendamos y les agradecemos.

El Peronismo, ese Organismo Vivo

Antes de intentar una comprensión de la coyuntura más inmediata, es imprescindible una captura de algunas peculiaridades del peronismo. Entendemos que será útil para compañeros kirchneristas-no-peronistas hechos al molde de ideologías más dogmáticas (gato marxista con guantes no caza ratones populistas). Nos referimos a esas que en t=0 suelen decir “mi límite es X” y en tà∞ se los encuentra saliendo del telo con… X!

Para quien viene del mecanicismo típico de esos progresismos es difícil entender el fenómeno peronista, porque en su carreras políticas no tuvieron que cursar Biología: el peronismo es un organismo mucho más de lo que es un mecanismo.

Mecanismo es lo que típicamente nos ofrece la ortodoxia económica: tiene un pobre destornillador y creen que les solucionará todos sus problemas. Si aumentó la inflación, ajuste. Si aumentó la desocupación, ajuste. Si hay calentamiento global, ajuste. Si el brote de dengue ya es imparable, ajuste.

El organismo por el contrario, desarrolla adaptaciones cuyos objetivos tienen una escala de prioridades bastante razonable:
  • sobrevivir, 
  • levantar el parquet para comer asados, 
  • reproducirse 
  • y tomar el poder para que sus compañeros vivan ese goce permanente.

En esta serie de transformaciones el peronismo oscila entre dos modos “fuertes”: por un lado está el que más le conocemos, ejercer el poder. Y el otro ocurre con alguna frecuencia:  ocupar el llano y oponerse (en un par de sub-modos: resistir y viralizarse cuando el régimen quiere exterminarlo, complotar cuando el oficialismo es naïf). Como estos ciclos se miden en lustros o incluso décadas, es probable que muchos de los que leen estas líneas ni siquiera tengan edad suficiente (o conciencia política) pero ambos modos existen alternativamente en el peronismo.

Arriesgamos una hipótesis: quizás haya algo de la formación militar del Perón joven que predestinó esta dualidad. Veamos.

Cuando el peronismo está en el poder, es vertical, aguzado, la hoja de un afilado cuchillo que cuando entra al cuerpo de la República a separar músculo trabajador de grasa rentista, es capaz de trabajos impecables, quirúrgicos.

Cuando esos politólogos jóvenes, rubios y recién graduados en universidades goriloides se ponen serios frente a cámara para declarar con gestos de suficiencia que el peronismo es militarista, verticalista y autoritario, la pelotudez que están diciendo los deja tranquilos sólo a ellos y les hace creer que pueden explicarle el peronismo a un turista canadiense o a un catedrático de Oxford; en el mejor de los casos están contando (mal) la mitad de la historia.

Derrotado y una vez en el llano, lamiendo las heridas de la derrota, agazapado en los claroscuros del bosque, el peronismo abandona ese ahora innecesario y contraproducente ordenamiento VERTICAL emblocado para convertirse en un HORIZONTAL homogéneo, caótico y desordenado que se apresta a iniciar un nuevo capítulo de su recurrente liturgia: la reorganización.

Proponemos aquí un asterisco: ningún ejército en la historia de la guerra, al retirarse vencido del campo de batalla, lo hace en una columna única, articulada y organizada. No sólo porque los efectos de la batalla desordenan y desmadran a la tropa, sino porque al elegir esa alternativa lo único que se logra es que el bando victorioso siga teniendo un blanco adonde disparar. El desbande y la corrida desordenada hacia el bosque es la forma de asegurar la mayor cantidad de sobrevivientes. En esa corrida algunos compañeros son capturados, hechos prisioneros y nadie puede hacerse cargo de su suerte. Esto es la guerra, señores.

Es esta dinámica pendular entre lo sólido e hiriente del estilete y lo dúctil y maleable del almohadón la que ha permitido que el peronismo parezca desvanecerse, se reconstituya tal como un nuevo terminator y siga siendo, 70 años después, la única alternativa real de acceso al poder para los sectores populares de nuestro país. Vaya nuestro caluroso abrazo y un tazón de Nesquik tibio a los politólogos iluminados de la Universidad de San Andrés.

RE organicémonos, dijo uno

Es de Perogrullo decir que en estos momentos el peronismo atraviesa el amargo asunto de la reorganización en la derrota. Existe una lógica que subyace a ese proceso: el peronismo tiene aversión del llano y es un partido de poder. Desde allí su premisa principal es volver a convertirse en esa herramienta afilada que además de potencialidad lo dota de eficacia.
Eso se traduce en una ecuación sencilla de una sola variable: el peronismo busca al líder que lo ordenará y lo verticalizará a la victoria. Encontrar a ese líder se convierte en el eje de su debate interno. Algunas premisas de esta búsqueda, hijas de una tradición partidaria de larga data, son las siguientes:
  • El único peronista infalible, el único que no perdió ninguna elección, fue Perón; 
  • Perón está muerto; 
  • No olvidemos al otro infalible peronista: se llama Francisco. Pero su infalibilidad no se la da su carácter peronista, sino su carácter de Papa, vía el Concilio Vaticano de 1870. Ahora nada menos que laderecha argentina quiere ponerla en tela de juicio. O tempora, o mores.

El líder peronista de la reorganización es elegido por un cierto consenso democrático (aunque democrático en el peronismo no siempre signifique electoral). La mayoría de las veces es tan obvio que no las necesita. Pero cuando existen dudas, especialmente después de una derrota, se apela a elecciones, que en el peronismo siempre son arduas, complejas y delicadas. Por qué? Porque como el peronismo es una máquina aceitada de poder, los peronistas saben que actores saben que SU elegido será, con altísimas probabilidades, EL elegido.

Estos postulados son, por supuesto, conjeturas. Pero pueden percibirse contrastarse con la realidad: ni a Massa ni a Urtubey les interesa cooptar al radicalismo (para tal fin al macrismo le bastó con un auto con el tanque lleno y un par de maletines en viaje a Gualeguaychú). El verdadero interés, el premio mayor, está en adueñarse del peronismo. Lo quieren Massa, Urtubey y Macri con igual intensidad. Reconocen, tácitamente, que el dueño del peronismo es el dueño de la política.

El líder puede ser cualquier peronista, incluso uno que haya perdido las elecciones recientemente. Esa premisa que anida en mentes holgazanas: “cuando perdés, en el peronismo vas a la cola” es falsa. Hay lugar para todos en la horizontalidad del bosque. Incluso para los perdedores. Eso sí, el que se postule debe atravesar el rito impostergable del debate, la crítica y, si lo acompaña la fortuna, la posterior unción. Una vez entronado será feliz. Y serán felices los peronistas, porque suena música de victoria.


Algo no debe escapar al ojo de nuestros agudos lectores: en la circunstancia que estamos describiendo, el peronismo está buscando al líder que lo llevará al poder, al que en Argentina se accede por el voto universal y secreto. Los peronistas no eligen el que más les gusta a ellos. Eligen el que más le gusta al conjunto. En este sentido son tributarios del Keynes que timbeaba en la Bolsa de Londres: “no se elige la ficha que más le gusta a uno, se elige la ficha que se estima, más le gustará al CONJUNTO”. Podría ser una acción, podría ser la reina de belleza… en este caso es el presidente del país.

...

No se pierda las próximas entregas de esta serie. Por supuesto que no decepcionaremos a nuestros lectores: habrá piñas, tiros y tetas. Por este mismo canal. 

sábado, 26 de marzo de 2016

Una línea de conducta



Pág. 202
Edelmiro Correa Falcón calculaba que allí hubo aproximadamente 120 fusilamientos. El comisario Isidro Guadarrama nos dice que en total habrán sido entre 140 y 150, pero toma la cifra de Correa Falcón como muy seria. Este último nos manifestó que fue el capitán Campos quien con su sangre fría logró que a ningún soldado se le aflojaran las piernas y el comisario Guadarrama tuvo palabras de sincera objetividad al recordar cómo el subteniente Frugoni Miranda demostró su presencia de ánimo manejando el revólver para despachar chilenos. “Les daba en la cabeza —nos dice— con una tranquilidad realmente pasmosa”.

Vayamos a las declaraciones del soldado de caballería Octavio Ramón Vallejos, del escuadrón de Viñas Ibarra, tomadas por el Centro Permanente de Historia de González Chávez, con respecto a la noche del 7 de diciembre de 1921, en la estancia “La Anita” de los Menéndez Behety:

“Esa noche se fusilaron varios de los obreros calificados de dirigentes. A mí me tocó tirar en éste y otros pelotones de fusilamiento. Por lo general a los obreros los poníamos en fila codo a codo frente a una zanja, algunos caían dentro, otros quedaban arriba en el borde o colgando mitad dentro y mitad fuera. Nunca los enterrábamos.”

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Pag. 203
Si los huelguistas se permitían ser valientes no menos valentía iban a demostrar los de uniforme. No era aquí cuestión de aflojar. La muerte de Pablo Schulz y del alemán Otto son una demostración de cómo el ser humano puede enfrentar el destino con serenidad y estoicismo. Nos relató Walter Knoll que en el momento en que se lo llevaban Otto le gritó con un dejo de nostalgia: “Grüsse an die alte Heimat!” (“recuerdos para la vieja Patria”), como quien se da cuenta de que ya no podrá volver a ver su paisaje, el paisaje que lo vio niño. Contamos también con el relato del propio soldado asistente del capitán Viñas Ibarra, cuya declaración fue tomada por el Centro Permanente de Historia de González Chávez: se trata de don Juan Faure (L.E. 1.325.301), uno de los afiliados más antiguos del Sindicato de Trabajadores Rurales y Estibadores de Adolfo González Chávez, que hizo el servicio militar en el 10 de Caballería. Dice así:

“Estuve en el encuentro de la estancia “La Anita” donde realicé el primer fusilamiento de dirigentes que tuve que efectuar con otros cinco soldados. Los detenidos, que estaban concentrados después de la rendición, sentados en el suelo eran clasificados por los estancieros de la zona, permitiéndoseles retirarse en libertad a los que éstos reconocían como peones de buena conducta de sus establecimientos y fusilándose a los que poseían antecedentes o eran inculpados de cabecillas o de hechos delictivos. El fusilamiento que me tocó efectuar se ejecutó en “La Anita” en un grupo de siete prisioneros. Dos de ellos de origen alemán, pidieron permiso al subteniente para abrazarse antes de morir pues dijeron ser viejos compañeros de aventuras y que con la muerte no pagarían todo lo que habían hecho juntos. El disparo que le efectué a este alemán lo hirió en el costado del pecho, por lo que abriéndose la camisa y señalándose el corazón dijo: “pegúeme otro tiro pronto así me matan enseguida”. Pero el subteniente —Frugoni Miranda: Faure lo menciona en otro aspecto de su declaración— le dijo: “hacelo sufrir un rato para que pague lo que hizo”. Al dispararle por segunda vez, cayó muerto. Detrás de la fila de los soldados que efectuaron la ejecución había otros apuntándolos con carabinas con orden de hacer fuego sobre el que se negara a tirar sobre los condenados. Los cadáveres se les dio órdenes de sepultarlos en una fosa pero por no cavarla los soldados desobedecieron la orden y los quemaron empapándolos con querosene, motivo por el cual fueron arrestados por sus superiores. Con respecto a los cadáveres de los fusilados, los soldados antes de quemarlos o enterrarlos, les registraban los bolsillos apropiándose así de cierta cantidad de dinero en moneda chilena.”

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Pág. 204
Extraño. A todos aquellos argentinos acostumbrados a tener fe en sus instituciones les debe costar creer que las tropas hayan cometido todo esto. Robar a los cadáveres de obreros fusilados por huelguistas. Sacarle los pesitos ganados arreando ovejas, todo el día montados a caballo con callos en el culo, aguantándose el frío y la nieve, sin mujer, sin cariños, sin hijos, sin libros, sin escuelas. Siempre con esa sonrisa sometida, torpe, huidiza, del peón chileno. Gente de piel con el color de los que no se lavan nunca. Gente sin nombre, de la mirada vidriosa, aguantadores, como si la carne de capón se les hubiera reencarnado en esos rostros sin vida, en esos cuerpos sin belleza, en esas ropas puestas solamente para tapar la vergüenza, pero no para defenderse del frío. Chilenos. O ni siquiera eso. Chilotes, nada más que chilotes.

Y a ésos, en el momento en que estaban boqueando después del fusilamiento, como cuzcos refregándose contra el suelo, ahí nomás les metían la mano en el bolsillo. Un acto impúdico, obsceno.

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Pág 237
Pero volvamos a Jaramillo y a “Facón Grande”. Otro testimonio fundamental que da por tierra con lo sostenido por Varela en su parte militar es el del señor Pedro A. Cittanti, antiguo vecino de Puerto Deseado, que a la edad de 18 años le tocó ser testigo de todo lo desarrollado en Tehuelches, Jaramillo y Deseado. Concurrimos a la casa del señor Cittanti en compañía del secretario de Cultura de la Municipalidad de Puerto Deseado, señor Ricardo Roberts. Su testimonio es el siguiente:

“En diciembre de 1921, tenía yo 18 años y era empleado de la Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de la Patagonia, denominada “La Anónima”. Ellos eran agentes de la Ford. Cuando llegó Varela con el 10 de Caballería se nos ordenó en la empresa que preparáramos varios coches para cargarlos al ferrocarril. Estuvimos trabajando en ello hasta medianoche. A la madrugada salimos con el tren rumbo a Jaramillo llevando los coches y la tropa. En Jaramillo se mandaron los coches abajo. Ahí Varela recibió todas las informaciones sobre los huelguistas de la señorita Minucci —luego señora de Gamarra— que se comportó como una verdadera heroína. (…) Ya allí quedó todo tranquilo porque después se hizo el arreglo entre Varela y “Facón Grande” en el que tuvo participación Mesa, gerente de “La Anónima” en Pico Truncado, que salió como especie de garantía del convenio. Prácticamente Mesa fue quien influyó para que Font y su gente se entregaran. Font llegó a Jaramillo y no lo fusilaron de inmediato. Estuvo allí moviéndose en la estación, hay fotografías de él en esos momentos en que se ven las casas de Jaramillo tal cual están ahora. Allí lo dejaron, en la estación. Hasta que se dijo: “¡Vamos! ¡Vamos!”. Nosotros nos pusimos en marcha y vimos cómo subieron a 18 huelguistas que los llevaban en vehículos detrás de nosotros. Salimos de Jaramillo y en determinado momento, después de algunos minutos, ellos se desviaron. Nosotros paramos y al rato sentimos descargas de fusilería. Allí estaba “Facón Grande” y ese muchacho Romero cuyo padre era peluquero en Deseado. Después de la descarga vimos a dos correr subiendo la lomada, pero a los metros les hicieron una segunda descarga y quedaron allí. El entierro de esa gente no se hizo, quedaron allí, en el campo de Cimadevilla. A unos tres kilómetros de la estación de Jaramillo. Ahora hay alambrados pero antes no los había. Yo confirmé el lugar un año después cuando fui a visitar a Turcato en su estancia con mi padre y un hermano mío. Nos quedamos a almorzar en el hotel de Jaramillo y un mozo del mismo nos indicó perfectamente el lugar. Nos llegamos hasta allí y encontramos la marca de un pozo donde habían sido enterrados, ya tapados. Era una fosa bien amplia de unos diez metros de diámetro. Eso fue un año después, en el verano. En esa fosa hay 18 caídos. Fue muy desagradable para nosotros, desde el momento en que oímos las descargas y vimos correr a esos dos y luego caer; tratamos de separarnos y no hablar y cuando llegamos a Deseado nos abrimos de la tropa. Lo que afirma el teniente coronel Varela en su parte de guerra que “Facón Grande” fue muerto en el combate de Tehuelches es un disparate.”

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Los que preceden son extractos del libro de Osvaldo Bayer “LaPatagonia Rebelde”. Un libro meticuloso y profundo en el que su autor desgrana el salvajismo y la violencia de la represión contra los huelguistas rurales patagónicos. Los párrafos elegidos son trazos unidos por el factor común Estancia La Anita.

Estancia La Anita. El punto cuspidal de esa violencia estatal son los fusilamientos realizados en Estancia La Anita. Por dos razones: están entre los primeros en orden cronológico y son los más numerosos. El motivo radicaba en enviarle un mensaje a los huelguistas: que no esperaran misericordia. No sólo era el mensaje de los milicos. En esencia era el mensaje de los Patrones.

Los Patrones. Estancia La Anita pertenecía a Menéndez Behety. En rigor Braun Menéndez Behety, que habían establecido en Estancia La Anita la capital de un imperio sin fronteras y sin ley, asentado a caballo de Chile y Argentina, en el extremo sur de la Patagonia. La Patagonia de los Braun Menéndez.

Allí la ley y las reglas eran las palabras de Mauricio Elías Braun Hamburger (el hombre que premiaba a los paisanos con una libra esterlina por cabeza de yamán o tehuelche que le trajeran a su estancia) y los estados argentino y chileno sólo hacía su aparición cuando él los necesitaba, usualmente en forma de ejército o gendarmería, para imponer su voluntad con las armas.

La herramienta operativa de este imperio era la Sociedad Anónima Importadora y Exportadora de la Patagonia, que con semejante nombre pronto se popularizó como la “Anónima”, nombre que llega hasta nuestros días edulcorados, y blanqueado como Supermercados La Anónima. Quizás le suene.

Hay una línea genealógica directa entre Elías Braun, fundador del imperio, Mauricio Braun Hamburger, protagonista de los sangrientos sucesos patagónicos, Oscar Braun y Miguel Braun secretario de comercio del gobierno macrista.

Hay una línea genealógica directa entre Elías Braun, fundador del imperio, Mauricio Braun Hamburger, protagonista de los sangrientos sucesos patagónicos, Clara Braun y Marcos Peña Braun, jefe de gabinete del gobierno macrista.

Pero esencialmente hay una línea argumental directa e insoslayable entre los sucesos de la Patagonia Trágica, la dictadura cívico-militar del 76 en la que otro Braun, Martín Braun Lasala ocupó una cartera como subsecretario de precios y abastecimiento (zapatero a tus zapatos, pág 280 de "Cuentas Pendientes", el libro de Bohoslavsky y Verbitsky) y el gobierno macrista.

Es la línea del uso del Estado por parte de los verdaderos Poderosos tradicionales como herramienta de disciplinamiento social, de control hegemónico y de beneficio económico excluyente a costa de la mayoría humilde y trabajadora. O sea usté y yo.

El macrismo recién comienza a desplegar las alas. Pero puede entreverse su marca de clase. A nosotros nos toca mejorar aquella defensa atomizada y desarticulada de los anarquistas patagónicos. Tenemos algo que ellos no tenían. Tenemos al peronismo.




domingo, 13 de marzo de 2016

Bicicleta sin piñón



Los días que van entre el 11 y el 22 de diciembre de 2015 parecieron alcanzarle al macrismo para sentar las bases normativas con las que se desplegará por tercera vez consecutiva en Argentina su modelo de valorización financiera.

Nuestra arquitectura constitucional y jurídica como nación contiene paradojas como esta: para reasignar un solo peso en el esquema tributario federal se requiere alinear las voluntades de los miles de legisladores que suman las dos cámaras en el Congreso Nacional y las legislaturas en 24 provincias; para implementar un perverso sistema de empobrecimiento social programado alcanza con un hombre en un escritorio.

De una manera en la que la única novedad es política (y comunicacional?), adornada por la aparición de globos amarillos, bailes desprejuiciados, travesuras caninas y tiernas fotos familiares, vuelve a gobernar nuestro país el Poder Financiero Internacional. Por tercera vez.

La presidencia de Mauricio Macri nos convirtió en un abrir y cerrar de ojos en otro Estado Libre Asociado de Wall Street. 
- Esta vez, prescindiendo de los tanques, los FAL y la picana que facilitaron nuestro ingreso a ese maravilloso mundo en 1976. 
- Esta vez, prescindiendo de la hiperinflación, los saqueos conurbanos, la pobreza rampante y la rusticidad casi obscena de un gobernador patilludo. 
- Esta vez, debemos decirlo, no podremos alegar coacción ni chantaje por haber entrado al juego. Tanta batalla cultural no habrá dado el kirchnerismo.

Serán invitados al festín participantes históricos, tradicionales, que alguna vez fueron amos y señores, organizadores de la orgía. En esta oportunidad les toca ser en el mejor de los casos aliados más o menos amigables, siempre circunstanciales.

El diseño puesto en marcha no difiere mucho de los anteriores. Se denomina valorización financiera y consiste en que cualquier capital que fluya por el globo pueda, prácticamente sin restricciones, anclas ni avales, llegar a nuestro país, transferirse de su moneda de origen (que suele ser el dólar, los ricos del planeta son muy coherentes en ese tema) a nuestros pesos de ballenitas y ositos de peluche y subirse a alguna calesita financiera de las varias que ya existen, o las que aparecerán en breve.

Por ejemplo el jueves pasado el Banco Central de la República Argentina consolidó una de ellas: se llama LEBACS y pagó 38% de interés anual. En un mundo en el que el exceso de liquidez mantiene las tasas reales cercanas al cero kelvin, nuestro país permite que la fortuna de un desconocido crezca casi en su mitad, en el término de un año.

Para funcionar aceitadamente, el “modelito” requiere una última pero no menor imposición: cuando el inversor, en oportunidad y bajo la decisión que considere, decide levantar vuelo, el mecanismo que lo vuelve a posicionar en dólares y le libera la pista para su despegue, debe garantizarle total reversibilidad y nula afectación de su patrimonio. 

Es decir que el tipo de cambio al que entró en pesos debe ser, si no el mismo, al menos uno perfectamente determinado al comenzar el partido, uno que le permita al inversor calcular con seguridad cuál es la erosión por tipo de cambio en el lapso que dura su jugada. Si nuestros lectores se acuerdan de la Tablita de Martínez de Hoz o de la estabilidad de la Convertibilidad de Cavallo, saben de qué estamos hablando.

Significa un tipo de cambio predecible, y es precisamente ESO en lo que el golden boy PratGay está haciendo agua.

El BCRA no está en condiciones de garantizar un tipo de cambio estable y los cortocircuitos Sturzenegger - PratGay ya son secreto a voces en la City. 

El valor del dólar durante los últimos 3 meses es muestra cabal: el salto del 13,40 en el que “la salida del cepo fue un éxito” al 16,05 significaría para un fondo especulativo internacional haber perdido 20% de sus activos en un país bananero.

Ningún banco ni aseguradora internacional está dispuesto a timbear con seguror de cambio en un país en el que un grupito de 4 exportadores sojeros tiene de rehén a un gobierno. De manera que hay una única forma de garantizar tipo de cambio: que el propio gobierno a partir engrose sus Reservas en divisa para poder garantizarle a los players que es amo y señor del mercado cambiario.

Ese latrocinio orquestado, y no otra cosa, es el motivo por el cual el macrismo hace varias semanas ha decidido poner a 42 millones de tipos y a su futura sustentabilidad financiera en vilo. 

El acuerdo con los fondos buitre que PratGay le presenta a Diputados y Senadores, además de inmoral y lesivo, es un último engranaje imprescindible para poner a funcionar el mecanismo de rapiña orquestada que supimos conseguir (con nuestro voto, valga recordar). Los dólares provenientes de los préstamos que el país tomaría inmediatamente a continuación de cerrado el Acuerdo con los chicos de Singer, y su consecuente espiral de optimismo, serían el escudo defensivo de la bicicleta que quieren poner en marcha. 

Inmoral y lesivo dijimos. Un afano de cuello blanco. O es necesario que expliquemos quién es el pagafantas que responderá con su trabajo y sus bienes cuando la fiesta termine?





lunes, 29 de febrero de 2016

Lula 2018



El sábado pasado el Partido de los Trabajadores brasileño cumplía 36 años de vida institucional. Se realizó un festejo en Rio de Janeiro con presencia de Lula, quien sobre el final dio un significativo discurso. cuyos párrafos más importantes de transcriben abajo en español, porque #BlogCartoneroEsServicio.

Brasil atraviesa una encrucijada política y económica inédita. Su proyección de evolución del PBI habla de una caída estimada en 4% para 2016 (para referencia nuestra caída en 2002 fue del 10%). Los poderes fácticos brasileños han logrado poner al gobierno de Dilma contra las cuerdas, en parte por un contexto desfavorable pero en nuestra opinión por una desastrosa selección de políticas públicas el año pasado, decimotercero bajo el PT, quinto bajo la administración Dilma, y primero de su segundo y último mandato.

Dentro de este ataque también se inscribe una compleja embestida judicial a los cuadros más importantes del partido, que incluyen al mismo Lula. Como en un poker con peces gordos, cuanto más se acerca el 2018 y más explicita el expresidente su deseo de volver, más virulentos son los ataques de un tridente mediático-judicial-político. Mediático porque el tenor destituyente de Globo hace que el los titulares y las mentiras de nuestro Grupo Clarín parezcan un cuento de Andersen, judicial porque este poder tiene una irrefrenable tendencia a "diferentes varas" en la evaluación de actos judiciables a uno y otro lado de la arena y político porque la complejidad de la configuración de la alianza de base del PT conteniendo al PMDB resulta hoy absolutamente inestable.

Tras la derrota en reciente plebiscito en Bolivia y el mal momento de la revolución chavista en Venezuela , Brasil queda como el último referente vital entre los proyectos nacionales y populares que brillaron en la década pasada. Lula lo sabe y ve con claridad la debilidad y el desgaste de Dilma.

Lo que sigue es la transcripción  de párrafos de uno de los oradores más emocionales y movilizantes que tuvo el continente en los últimos años. Ahora, si de veras quiere vibrar con Lula, pulse aquí

El PT son millones de brasileños.

El Vasco es mi equipo en Río y todavía soy vascaíno. El Vasco no anda bien, pero yo todavía soy vascaíno. Fue el primer equipo brasileño en tener un negro.

Hay una debilidad de los líderes en todo el mundo. La crisis de 2007 aún no se ha resuelto, después de la aplicación de 32 billones de dólares[1]. Porque quieren resolver primero el problema del mercado y luego el del pueblo. Si la economía no va bien, la cosa está mal. Y la culpa no es de nuestro gobierno, sino de un entorno global.

Si realmente quieren resolver la crisis tienen que mirar a los pobres una vez más: los pobres no son el problema, son la solución!

Si hubieran financiado nuevas tecnologías, maquinaria más moderna, Alemania hubiese vendido máquinas a África, Estados Unidos hubiese vendido tecnología a África y a América Latina y no existiría la crisis. Se acobardaron, redujeron el consumo, el préstamo y la economía se atrofió. La deuda bruta de los Estados Unidos en 2007 era de 64% del PIB, y ahora ha alcanzado el 114%.
Dilma por sí sola no va a resolver este problema. Este gobierno es nuestro! Y tenemos la responsabilidad de ayudar, discutir, compartir y encontrar soluciones. El militante del PT no puede dar la espalda y decir el problema no es mío. El problema es nuestro! Mío, tuyo y de Dilma!
Dilma tiene que estar tranquila que, pudiendo o no estar de acuerdo, estamos del mismo lado! Nos necesita para hacer frente a los ataques que sufre en el Congreso.

El país tiene un potencial extraordinario: es posible resolver los problemas de este país! No podemos tener miedos o dudas. Vamos a asumir la responsabilidad como lo hicimos en 2004, 2007 y 2012.
Tenemos mercado interno! Podemos diferir en lo que tengamos que diferir, discutir lo que haya que discutir! El partido no tiene que estar de acuerdo con todo lo que el gobierno quiere y el gobierno no estar de acuerdo en todo con el partido. Pero estamos juntos como una pareja. Puedes pelear con tu esposa, pero es tu esposa. Y duermen juntos.

Dilma, estoy en frente de miles y miles de hombres y mujeres que son soldados. Guerreras y guerreros para defender tu mandato hasta las últimas consecuencias.

No existen partidos de oposición. Existe un partido llamado Globo y otro llamado Veja y otros llamados periódicos. Esa es la oposición.

Es bueno que sepan que si quieren volver al Poder, van a tener que aprender a ser demócratas, ir a la disputa electoral y respetar el resultado. Trapisondas no vamos a aceptar. Y Golpe menos!
Afilen sus garras porque vamos a competir democráticamente en 2018 y debatir proyectos.

¿Cuál es el proyecto que le importa a este país? ¿Cuál es el proyecto que puso a los más pobres en la universidad y comida en la mesa del brasileño, que invierte más en educación, que hizo ascender a 40 millones de personas en la escala social y trajo electricidad a millones y millones de brasileños?
Por favor pueblo querido: durante 500 años no supieron cómo se cuida a la gente y hace doce años nos dan lecciones de dignidad.

Una niña negra de la periferia llega a la universidad y es médica. Y el pibe de la periferia no es ratero, sino médico!

Se tomaron cuatrocientos años para hacer la primera universidad. En doce años pusimos más jóvenes a estudiar en la universidad nosotros que lo que ellos pusieron en 100.

Ellos no lo necesitan porque se gradúan en la Sorbona[2], Harvard y quién sabe dónde. Ellos no saben que el pobre también es inteligente. O creen que ha nacido para ser albañil?

Basta! El PT fue el que cambió eso. Cuando llegué ahí no era presidente, era un trabajador que sabía lo que era dormir en el piso de la fábrica, que tenía hambre!

Sólo que Río no es más bello que Garanhuns[3]. Y estoy harto del comportamiento de la prensa. Hemos luchado en la Asamblea Constituyente de tener un Ministerio Público fuerte e independiente y ahora tenemos fiscales siguiéndole el juego a Veja y a Globo.

No merece la posición de quien está encargado de hacer justicia. Me prometí no tocar ese tema. Se me acusa de tener un apartamento. Un triplex de 200 metros cuadrados. Quiero ver cómo termina esa historia.

Yo digo que no es mío, la compañía constructora dice que no es mío, pero un ciudadano que obedece a la Globo... y la Globo, dicen que el triplex es mío. Quiero saber quién me va a dar ese maldito apartamento.

Como Dios escribe derecho con líneas torcidas, inventaron una offshore en Panamá, una offshore, no sé lo que es, debe ser algo para engañar a los pobres. Se dijo que una firma llegó desde Panamá para ser propietaria de mi apartamento y propietaria de un triplex de la Globo en Paraty y de un helicóptero de la Globo.

Y Globo amenazó judicialmente a los bloggers para que retiren el nombre de Globo. Deberíamos hacer lo mismo con ellos y que no usen la palabra PT, como la usan todos los días.

Aquí todo el mundo conoce a Jaco Bittar, compañero de 40 años, fundador del PT, de la CUT y alcalde de Campinas. Jaco Bittar compró una hacienda para cuando yo dejara la presidencia. La hacienda no es mía. Fue comprado con un cheque de caja. Jaco se la dio a su hijo Fernando. Dicen que la finca es mía.

Cuando termine este proceso, van a tener que darme un apartamento y una hacienda. Cada día, se plantean preguntas y más preguntas. El PT no nació para estar en silencio!

Si un compañero del PT se equivocó, tendrá que pagar por el error. Pero no podemos culpar a millones de jóvenes que ascendieron gracias al PT.

He estado prestando diversas declaraciones judiciales. Desde el lunes dicen que perforarán mi secreto fiscal, mi teléfono, todo, a mi mujer Marisa, a mi nieta y a mi madre. Ese es el precio? ¡Lo pago! Pero dudo que haya uno más honesto que yo. Es un proceso en el que la Policía Federal y el Ministerio Público  ... estas instituciones no pueden hacer como ese Fiscal que habla primero con la revista y con la Globo y luego con mis abogados. La gente que está presa debe ser juzgada.

No podemos penalizar a cualquier persona por un  titular de la prensa. Los jueces tienen miedo de votar por los titulares del periódico. Me contaron que escucharon a un ministro decir, “pasó una manifestación por la puerta de mi casa y tuve miedo”.

Un juez de la Suprema Corte no puede actuar con temor a la opinión pública. Si desea disputar por la opinión pública no puede tener empleo vitalicio y ser sometido a la presión permanente de la prensa. Disputen una elección y sean legisladores.

Hoy Veja, Epoca y Globo determinaron que Jandira es culpable y luego se preocuparán en buscar qué crímenes cometieron. Tengo 70 años. Cuando tuve cáncer de garganta mucha gente dijo: este peón se va.

Quiero decirles a ese Ministro de la Corte Suprema y al juez más simple, a todos desde el más grande hasta el más pequeño: no me van a derrotar mintiendo. Tendrán que enfrentarse a mí en la calle. Creen que al perseguirme me sacan de la lucha.

El PT es el  movimiento que en doce años hizo que el mundo admirase este extraordinario país. Tienen odio. Han tenido mucho politólogo[4], mucho dueño de ingenio[5] gobernando este país y ninguno de ellos asistió a una reunión del G-8. Yo participé en todas. Lo que tengo y que ellos no tienen es vergüenza en la cara y compromiso con el pueblo.

Quiero lanzar un desafío. Pensé en salir de Brasil y dejar que Dilma gobernara tranquila. Si es necesario, lo digo alto y claro: voy a tener 72 años y la fuerza que tenía a los 30 y voy a ser candidato a presidente!

Ni la muerte extingue la vida del hombre real. Cuando se tiene una causa, esa causa queda flotando en la mente de millones de personas. Si son honestos que hagan una investigación sobre todos los partidos políticos y que digan quién los financia.

No nos van a destruir. Vamos a salir fortalecidos de esta lucha. Si cometo un error no será Globo quien se los va a contar, voy a ser yo mismo. Ya sabemos lo que hacen con el pueblo todo el santo día: nosotros vamos a ganar con nuestra verdad.

Hay una señora aquí en la audiencia que recién me dijo que es mejor que Globo hable mal de mí todo el día. Porque el día que me alabe, ella sabe que no me tiene que creer más.

Vale para el PCdoB, para el PDT, para el PSB: tenemos que utilizar la tribuna de la Cámara y el Senado. Tenemos inmunidad y mandato.

No podemos llevar a casa esa cloaca. Si dicen pestes contra nosotros, nosotros diremos el doble. Este partido no tiene miedo del “coxinha[6]” y si lo tuviera, no comamos más pollo.

Me lavé el alma. A partir de ahora, al pan, pan y al queso, queso.
Lulinha no será más el Lulinha de paz y amor!



[1] 32.000.000.000.000 dólares
[2] Tiro por elevación a Fernando Henrique, cientista político graduado en la Sorbona parisina.
[3] Una broma: Garanhuns es el pueblo natal de Lula en el interior de Pernambuco, pobre, caluroso y seco.
[4] Otro tiro a FHC, de profesión politólogo.
[5] Collor de Melo era hijo de familia de hacendados en la industria azucarera
[6] Coxinha en la vulgata política brasileña es el votante de partidos neoliberales que fungen de institucionalistas. En relación a una comida fritanga popular brasileña que simula ser pollo pero no lo es completamente.

sábado, 27 de febrero de 2016

Mi enfermedad


En ambos extremos del espectro ideológico y a lo largo de siglos historia, las dos ideologías que marcaron nuestro pasado mostraron que ninguna de ambas pudo auto-inmunizarse de su propio síndrome crónico.

Por un lado, el Capitalismo no pudo (cuando uno observa el desinterés por la equidad entre los ganadores permanentes del sistema podríamos decir “ni quiso” ) encontrar la vacuna contra la CONCENTRACIÓN, ese proceso irreversible que un tal Jesucristo hace 2 milenios dejó planteado en el Dilema de San Mateo: “Porque al que tiene mucho se le dará más y tendrá en abundancia, pero al que no tiene, aún lo poco que tiene le será arrebatado”.

Siglos más tarde, del otro lado del mostrador y con un valiosísimo aporte intelectual, el marxismo aportó una respuesta radical: forzar la distribución manu militari, sin importar los muertos que quedaran en el camino. No sólo la experiencia de la Unión Soviética, pero sí la más contundente, demostró que el dilema no tenía una solución tan sencilla: la anulación radical de la individualidad capitalistas significó al mismo tiempo la anulación casí definitiva del INCENTIVO.

En el largo plazo, la búsqueda de mejoras vía creatividad e innovación, por ejemplo, rezagaron la economía soviética y para 1989 era simplemente inviable seguir adelante. Algo de eso aprendieron las economías socialistas que resisten desde entonces, empezando por China.

Todavía no está claro para la intelectualidad central, que quedó entre los fuegos del mundo profundamente polarizado en el que esa dialéctica ocurría, pero la tercera alternativa hizo su aparición por estas pampas sudamericanas.

Nuestro populismo progresista y latinoamericano, que tuvo apariciones esporádicas y fugaces a lo largo del siglo pasado, se consolidó en varios de nuestros países en los últimos quince años.

Buscando retener lo mejor de las ideologías precedentes, los populismos latinoamericanos pusieron énfasis en ecualizar sociedades que estaban entre las más desiguales del planeta. Ocurrieron estatizaciones de empresas clave (la YPF Argentina o la Sidor de Venezuela por caso), regulaciones respecto de la soberanía de determinados recursos, etc. Pero en ningún caso se amenazó la iniciativa privada como componente central del desarrollo económico.

Si pensábamos que en este punto intermedio, mucho Estado para regular, y mucho incentivo para promover, habíamos encontrado la fórmula adecuada, les traemos malas noticias: el populismo latinoamericano no es la excepción y lleva inscripta en su ADN su propia enfermedad congénita. Y al parecer insalvable.

Veamos.

Hemos tomado importantes fracciones de los sectores más humildes de nuestra población, aquellos que sufrieron de la peor manera la ola neoliberal de los 90, los piqueteros, los desocupados, los que comían de las bolsas de basura, los invisibilizados y así, en multitudes, los subimos a esa cinta transportadora llamada Estado, que nos entregaron desvencijada casi destruida, y allí hicimos por ellos lo que humanamente debíamos hacer. Les dimos el plato de comida de hoy sin preguntarle filiación ni sexo ni raza y pronto también les garantizamos el plato de mañana… el de pasado y el del futuro.

Cuando tenían la panza llena y la certeza de que eso se quedaba, aparecieron las demandas de segundo orden. Los vestimos, y en varios casos los ayudamos a tener su techo. Nos preocupó también la educación y la salud de los pibes. Mientras nuestros maestros enseñaban, nosotros íbamos aprendiendo muchas cosas. Desde recuperar la salud bucal hasta ayudarlos a completar sueños truncos que el dios finanzas les había quitado.

La cinta transportadora, empujada por el sudor de las mayorías y con una enorme cantidad de errores, hizo un gran trabajo y durante década y media transportó a nuestros hermanos a lugares que muchos de ellos, especialmente los más jóvenes, nunca habían visto. Eso significó smartphones, motitos, tecnología, el primer auto, vacaciones, sueños.

Los indigentes eran cada vez menos, al igual que los pobres. Y la cinta transportadora estaba cada día en mejores condiciones, con mayor potencia para transportar mayores multitudes a planos cada vez más altos.

Pero nadie preguntó qué pasaba allá arriba, al final del recorrido. Y lo que pasaba era que nuestros compatriotas iban dejando la cinta llamada Estado e iban cayendo, suave, relajadamente en un repositorio, una tolva llamada Mercado. Con su música estrepitosa, sus luces fulgurantes y la insoslayable seducción de sus objetos, el Mercado capturó y monopolizó la atención de los que llegaban. Modificó subliminalmente sus intereses, enredó, tergiversó, en pocas palabras confundió.

Pasó en Argentina. Y está pasando en todos los demás procesos que nos acompañaron en el viaje. Este blog no ofrece recetas ni tiene respuestas, pero alerta a quienes quieran escucharlo que esa es una lección que no debemos olvidar. Radicalizarse y encarnizarse con nuestros hermanos será un error imperdonable: la misma fraternidad que marcó el proceso de inclusión con equidad debe ser el sustrato en el que quienes disfrutan las mieles del Mercado entienden claramente quién es el adversario.


domingo, 21 de febrero de 2016

Ejército de Terracota



“Hay que mirar el vaso medio lleno” decían las abuelas, a quienes la vida les había enseñado, con canas y cicatrices, que la vida tiene poco de trayectoria lineal en el tiempo y mucho de un laberinto con retornos, rotondas y giros en U, callejones sin salida y anchas avenidas.

Estos primeros 70 días del PRO en el gobierno ya contienen lecciones útiles que, en el marco de los resultados de las elecciones 2015, permitirían remover la palabra “inútil” de los calificativos posibles para la palabra "derrota". Eso sí, encontrarle el cariz optimista requiere un ejercicio de introspección que muchos simpatizantes y militantes del kirchnerismo, exultantes en una impotencia expresada en frases del tipo "genios del voto" o "te lo dije", no parecen dispuestos a emerger de la burbuja.

La confrontación con el conglomerado mediático es un notable caso para tomar nota de potenciales falencias, debilidades y tiros en el pie del kirchnerismo, en especial a partir del triunfo aplastante de 2011.
     
No sólo la experiencia argentina, se suman otras en el continente que determinan la significación que adquiere un dispositivo mediático que representa activamente los intereses de la cúpula del poder económico local. Dilma, Lula y todo el PT encuentran en la cadena Globo (y empresas mediáticas que la satelitan) uno de los huesos más duros de roer. Correa en Ecuador y el proceso bolivariano en Venezuela han sido acusados de persecución y asedio a “la prensa libre”.

La confrontación entre el gobierno kirchnerista y la oposición mediática, con centro de gravedad en el grupo Clarín, es un ejemplo paradigmático de la pobreza de estrategia y la debilidad de instrumentos para una confrontación políticamente medular.

En menos de 60 días un nuevo gobierno de cuño insoslayablemente empresario deconstruyó normas y efectos de una batalla de 8 años en la arena política y por lo menos 5 años en la arena operativa. Ese dato dice algunas cosas del actual gobierno y su apego a las reglas de juego. Pero dice muchas más del gobierno anterior.

Una desactivación cuyas únicas consecuencias a la vista fueron un par de convocatorias de carácter asambleario, con más aroma a velatorio que a confrontación, y en particular con NULO apoyo de los sectores populares más humildes, que se suponen el desvelo de la intelectualidad kirchnerista.

Para decirlo de manera cruda, ojalá eficaz, el kirchnerismo químicamente más puro dio la pelea mediática de manera solitaria y, peor, hermética.

Estarán tomando nota de este hecho? Será ahora ostensible la futilidad de batallas que, siendo importantes en la disputa del poder, no tienen inserción ni participación en las clases populares? Revisarán los sectores progresistas del campo nacional y popular lo crítico de esta desvinculación? y en ese rumbo, llegarán a preguntarse qué le dió la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual a nuestros votantes, los firmes y los potenciales?

Este, que habla a gritos de desconexión entre medios y fines, es un ejemplo particular de una expresión que puede llevarse a lo general. El kirchnerismo 2011-2015 fue pródigo en agendas progresistas sin anclaje popular: un déficit que tarde o temprano pasó a cobrar su factura.


Ahí vuelve Sun Tzu vuelve a recordarnos: el ejército poderoso gana primero y entabla la batalla después, el ejército débil lucha primero e intenta triunfar después.