Varios ejemplos de fuerzas políticas con un discurso autoreferenciado en la izquierda ideológica hay en la historia reciente de la Argentina, para trazar paralelismos con lo que les ocurre en la actualidad a algunos liderazgos.
El primer elemento a resaltar es la raigambre porteña, por ahí extendida a otras pocas ciudades y a algunos partidos del GBA, de estas fuerzas. Nacen en ciudades grandes, que son los únicos lugares del país donde existe un sector relativamente numeroso de la sociedad permeable a la identificación con el concepto "izquierda". Relativamente numeroso significa menos de un 10% del padrón electoral.
Pero esta misma oportunidad, a poco de andar, se convierte en un límite. Esas mismas ciudades, mayoritariamente habitadas por clases medias, encuentran un sector bastante más amplio de la sociedad refractario a la aceptación de tal referencia ideológica. Y más todavía, refractario al conflicto, al enfrentamiento con el capital concentrado. No tanto la palabra "izquierda" sino las acciones consecuentes alejan a estas fuerzas políticas de la posibilidad de crecer en los territorios que les dan origen.
Los ejemplos, a esta altura de intuición sencilla, son varios. La "izquierda" enfrenta el dilema de crecimiento. Abandonar sigilosamente el discurso sobre el cual pudo hacer pie, para ir avanzando en uno de aceptación más probable por parte sectores sociales más amplios, menos militantes pero con más votos (lo cual promete más cargos) es casi un acto intuitivo.
Se esconde entonces en un cajón olvidado la foto con Chávez y se empieza a hablar del pacto de la Moncloa y las virtudes de Felipe Gonzalez (un hombre de diálogo y consenso...con las grandes corporaciones para las cuales hoy hace lobby). O se renuncia a las diatribas contra grupos económicos concentrados para adoptar la defensa incondicional de nuestro proveedor de internet, cuya ausencia, de sólo imaginárnosla, nos provoca una sensación metaforizada con la muerte o la locura.
Nada que no se haya discutido muchísimas veces, lo dicho hasta acá. Pero tiene un corolario que vaya a saberse por qué nos cuesta aceptar. En Argentina, el clivaje "republicanismo - populismo" sigue siendo más potente que "izquierda - derecha".
Por eso tal vez, no podamos esperar actitudes contestatarias para con el status quo provenientes de otro lugar que del populismo. Al que no le guste, puede proponerse un objetivo de largo plazo para modificarlo, pero en el corto...resignación.
La "izquierda" tiene que vencer muchos obstáculos antes de poder enfrentarse con el establishment.
sábado, 28 de agosto de 2010
viernes, 27 de agosto de 2010
Solanas
Pino Solanas es un referente político al que el gobierno teme (en términos de estrategia para la construcción política, digo).La voz de Pino, para tener alcance, necesita amplificación. Su construcción política es mediática, no territorial. El partido que fundó es personalista. Empieza en él y termina, no digo en él, pero a no más de 3 o 4 pseudo cuadros sin base. Sin embargo, difundido por la prensa profusamente, su discurso hace mella, y arrastra seguidores, en cantidad atendible en centros urbanos (de hecho, hasta podría ser primera fuerza en CABA si se decidiera a conseguirlo).
Tiene una diferencia fundamental con otros liderazgos de su misma especie: la referencia ideológica de su discurso. Pino es izquierda nacional.
Y pega por un flanco en el que el kirchnerismo, a falta de oponentes de fuste y beneficiado por la comparación con lo inmediatamente anterior, combinado todo esto con algunas varias decisiones que tomaron ese rumbo ideológico, pudo hacerse fuerte.
Por acción u omisión, cualquier actor que apueste a un debilitamiento político del kirchnerismo necesita cuidar y hasta fomentar la existencia de un Pino. Para demoler la pared que supuestamente hay a la "izquierda" del kirchnerismo.
Esto es una verdad repetida muchas veces entre 2007 hasta hoy. Que operó con intermitencias de intensidad. Hoy vuelve a un punto alto del ciclo.
El discurso de Solanas varía en matices y circunstancias, pero mantiene una línea definida. Las petroleras, la Barrick Gold y las mineras en general, el establishment financiero internacional, las privatizadas de servicios públicos, son (según él) agentes cuyos intereses deberían quedar limitados por el accionar neutral del Estado, que para ello debería plasmar una visión de desarrollo nacional (fronteras adentro) y con espíritu redistributivo. En medio o como derivación obvia, queda la denuncia a la cooperación y la connivencia que el Estado presta (desde la óptica de Pino) a la hora de facilitar negocios a estos actores, que resultan en vaciamiento de la Nación.
Entonces, despotrica (Solanas) contra el permiso tácito que el Estado brinda a las petroleras o a las mineras para que expolien las riquezas del subsuelo de la patria sin dejarle al país ni siquiera dividendos aceptables por la faena, propone suspender provisionalemnte cualquier operación de canje o pago de deuda que se anuncie a los fines de revisar la legitimidad de la misma con el fin de obtener una quita suculenta de parte de las entidades financieras internacionales que son, en los hechos, representantes de los intereses de todos y cada uno de los acreedores, o plantea restaurar aportes patronales al nivel anterior al concedido en los noventa por el ex-ministro de economía, Cavallo.
Propone un cambio de postura desde el Estado: dejar de cooperar con, para enfrentar el avasallamiento de la soberanía nacional en distintas formas que de una u otra manera estos grupos llevan a cabo.
Fenómeno. Sin embargo, hay un punto insoslayable, desde el cual sobreviene la duda. ¿Qué pasa cuando el Gobierno (mal que le pueda pesar a quien sea, en representación legítima del Estado), en un hecho inédito desde 1983, plantea un enfrentamiento abierto con uno de los 5 grupos económicos más grandes de la Argentina?
Uno puede suponer que es legítimo que Solanas no coincida con alguna forma empleada. Se puede hasta prever que desde la "izquierda nacional" se denunciará la insuficiencia de las acciones, y se exigirá que se trate de igual modo a otros grupos económicos. Incluso cabe esperar que un dirigente político de tal extracción tome distancia y se declare prescindente en el enfrentamiento (mmm, esto ya es un poquito más forzado, hay que tener un poco de estómago para aceptarlo).
Se podía esperar, decía, hasta que tomara distancia. Pero encarar una defensa cerrada de las empresas del grupo, ya es otra cosa.
Es imposible compatibilizar un discurso de izquierda nacional con la denuncia de prepotencia por parte del Estado en el avance sobre un grupo económico concentrado. Es imposible declararse de izquierda nacional y actuar en consecuencia con la idea de que el Estado es un poder avasallador, cuando disputa con una corporación privada que pretende mantener el alcance dominante en los rubros comerciales en que opera.
¿Se puede seguir ostentando el cartel de "izquierda nacional" y decir que si "me sacan Fibertel me muero"?
¿Qué muestra de recule, diálogo y consenso exigirá la "izquierda nacional" al Estado en su disputa con una corporación? ¿Qué grado de tolerancia debe tener el Estado, según esta "izquierda nacional", para con determinados poderes fácticos, económicamente concentrados?
¿Cuáles son las formas que admitiría viables la "izquierda nacional" si tuviera que enfrentar en serio el poder de las mineras, las petroleras o el establishment financiero? ¿Dejarían de pagar la deuda externa y la repudiarían, pero sin lesionar intereses?
Un dirigente que ante un enfrentamiento abierto entre el Estado (mal que le pese, reitero, el Gobierno actúa en representación legítima del Estado) y un grupo económico de proporciones, opta por la defensa de éste último, pierde cualquier tipo de autoridad moral para proponer la lucha contra los intereses de las mineras, las petroleras o los bancos. Ya no se puede ser la "izquierda nacional" después de eso.
Pino Solanas, hoy, es un moderado. Si se tratara de otro, podría decirse que es un cobarde. No lo hacemos, por respeto.
Está muy bien, es su derecho elegir qué ideología representar, pero que devuelva las banderas.
jueves, 26 de agosto de 2010
In crescendo
Otra vez, nuestro amigo y líder de la izquierda empresaria, Fernando Solanas, sorprende con sus declaraciones:
Ya sabíamos que el nuevo congreso se aprestaba a asumir facultades que se habían delegado en el Ejecutivo (incluso, parece que asumirán algunas que sería mejor dejar bajo la órbita del Ejecutivo, pero en una democracia, a nadie se le puede negar el derecho a caer en el desatino). Sobre lo que no nos habíamos informado es que también asumirían facultades del Poder Judicial.
En fin, por este camino, falta poco para que Pino se despache con que los desaparecidos tampoco fueron 30 mil. Apelamos a que alguien de su confianza le diga algo.
Ya sabíamos que el nuevo congreso se aprestaba a asumir facultades que se habían delegado en el Ejecutivo (incluso, parece que asumirán algunas que sería mejor dejar bajo la órbita del Ejecutivo, pero en una democracia, a nadie se le puede negar el derecho a caer en el desatino). Sobre lo que no nos habíamos informado es que también asumirían facultades del Poder Judicial.
En fin, por este camino, falta poco para que Pino se despache con que los desaparecidos tampoco fueron 30 mil. Apelamos a que alguien de su confianza le diga algo.
Wi-Fi y pobreza
De Vido dijo que en 120 días va a haber Wi-Fi gratis en todo el país. Un poco jactancioso el anuncio. Los que saben del tema podrán decir si técnicamente es viable. Pero no es eso lo que me importa destacar.
Ayer hubo "debate" en el nuevo Senado (el de Menem, Romero, Pichetto, Rodríguez Saa, Morales, Sanz, el ex-síndico menemista en Papel Prensa Luis Juez). ¿A quién se le habrá ocurrido llamarlo nuevo? En fin.
Decía que hubo debate a propósito del caso Fibertel. Y allí, en ese lugar y en ese marco, una Senadora Nacional mencionó el tema del Wi-Fi gratis, replicando un argumento que a los distraidos les encanta.
Decía la senadora que el anuncio se asimilaba al del "cohete a la estratósfera" de Menem, ya que se les prometía Wi-Fi a personas que no tienen gas, o no se pueden garantizar la alimentación.
Ese es el concepto de pobreza que sería bueno poder erradicar definitivamente.
Resulta que nos rasgamos las vestiduras hablando de "brecha digital", caemos repetidas veces en el lugar común de que "sólo la educación" hace a los hombres libres, y sólo a través de ella se podrá vencer a la pobreza, y finalmente volvemos a la tontería de que a la pobreza sólo se le puede ofrecer limosna. Los chicos pobres quieren Wi-Fi, y quieren Play-Station. Y también gas y comida.
Así es que las madres de los chicos pobres hacen escandalizar a mentalidades rancias cuando en lugar de yogur les compran a sus hijos galletitas de chocolate con los "escasos recursos que tienen".
Es que no podemos "domesticar" a los pobres para que deseen sólo aquellas cosas que les hacen "bien". Los muchachos, cuando salen de la obra, se toman unas cervezas. Son así: se gastan el salario en boludeces en lugar de dedicarlo a la reproducción de la fuerza de trabajo. Otra muestra de la falta de seguridad jurídica.
No es para asombrarse tampoco. Alguien, no hace mucho, se quejaba de que la plata de la asignación por hijo se la patinan en el bingo y la falopa.
El fondo del argumento es el mismo. A la pobreza se la combate sólo con limosna, con bolsones de comida. Todo lo demás sobra.
A veces, se es más conservador, justo cuando más empeño se pone en no serlo.
lunes, 23 de agosto de 2010
Fibertel o muerte
La decisión del Gobierno de impedir que Cablevisión SA siga operando con una licencia de telecomunicaciones otorgada a una sociedad disuelta (Fibertel SA) es controvertida.
En principio, uno piensa que de cara a la organización de un negocio como el triple play, debería facilitarse la convergencia tecnológica para que esto redunde en menores precios. La medida, parece ir en sentido inverso (muchos usuarios de internet y cable se pasarían compulsivamente al paquete teléfono e internet). Por otro lado, sacar del medio a uno de los actores que se disponían a correr en dicha carrera puede ser visto como un "favor" hecho a otros actores y futuros competidores del malogrado. Y esto favorecería la concentración. Una concentración, por otra parte, que sólo sería posible mantener en el corto plazo yendo a contramano de la convivencia de tecnologías alternativas y bajo riesgo de convertir al negocio en un monopolio natural.
No estoy afirmando que todo lo antedicho sea efectivamente así. Lo principal es que el proceso es dinámico, y lo que pueda pasar con Fibertel y cómo quede el mercado sin la empresa o con la empresa es transitorio. Pero todas esas dudas expresadas son atendibles.
Por otra parte, dicen los que saben, que los derechos adquiridos por Cablevisión son incontrastables y muy fácilmente demostrables en la Justicia. Que los jueces no van a poder no hacer lugar a los múltiples pedidos de amparo que presentarán los usuarios para obtener la "garantía constitucional" de poder seguir siendo clientes (si así lo desean) de una empresa inexistente. Después de todo, sabemos bien que uno tiene derecho a elegir por quién ser estafado, y el Estado no tiene por qué meterse a decidir si una empresa está actuando al margen o dentro de la ley. Porque, (cosa que Moyano no entiende) en una verdadera democracia los derechos de uno terminan donde empiezan los derechos de los accionistas de Cablevisión.
jueves, 19 de agosto de 2010
miércoles, 18 de agosto de 2010
Ahora dicen que el aumento del precio del trigo hace subir los panificados.
Finalmente se confirma lo que fue motivo de acalorados debates: el aumento del precio del trigo empuja hacia arriba el precio de los panificados. Al menos eso sostiene esta nota de I-eco. Difícil saberlo, porque , por ahí, Clarín miente y los panificados no aumentan. Paradojas cruzadas se desprenden de estos razonamientos chicaneros, a uno y otro lado del mostrador.
Demás está decir que el impacto de la volatilidad del precio internacional del trigo en el ámbito doméstico podría haberse amortiguado a través de un esquema de retenciones móviles. Tanto para la suba (que fue de 50%, aproximadamente, en 45 dias), como para la futura baja, un poco más discreta que la suba pero rauda también, que seguramente sobrevendrá en algún tiempo (olvídese señora que en este caso se sienta el efecto en los precios domésticos; "pelito pa´la vieja" decíamos en mis épocas, para significar que un cambio de figuritas no admitía devolución), y que dará como consecuencia la configuración de un esquema de márgenes desproporcionados entre los distintos actores de la cadena (lo cual podría hacer suponer que los "ajustecitos" seguirían, con diversos "toquecitos" propios de una puja distributiva, al menos hasta que alguien con bigotes, casco y guantes de box diga basta).
Ahora, justo en este momento en que se discutía la eliminación de las retenciones al trigo, que pase esto, parece a propósito...
Demás está decir que el impacto de la volatilidad del precio internacional del trigo en el ámbito doméstico podría haberse amortiguado a través de un esquema de retenciones móviles. Tanto para la suba (que fue de 50%, aproximadamente, en 45 dias), como para la futura baja, un poco más discreta que la suba pero rauda también, que seguramente sobrevendrá en algún tiempo (olvídese señora que en este caso se sienta el efecto en los precios domésticos; "pelito pa´la vieja" decíamos en mis épocas, para significar que un cambio de figuritas no admitía devolución), y que dará como consecuencia la configuración de un esquema de márgenes desproporcionados entre los distintos actores de la cadena (lo cual podría hacer suponer que los "ajustecitos" seguirían, con diversos "toquecitos" propios de una puja distributiva, al menos hasta que alguien con bigotes, casco y guantes de box diga basta).
Ahora, justo en este momento en que se discutía la eliminación de las retenciones al trigo, que pase esto, parece a propósito...
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