Mostrando entradas con la etiqueta Comunicación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Comunicación. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de febrero de 2011

Volvé Ber Gelbard!



Donde están los miles de pequeños y medianos emprendedores que, al amparo de un modelo que impulsó el consumo interno como nunca en décadas, encontraron la oportunidad de vivir o revivir en el oasis kirchnerista?

En qué piensan los que se benefician minuto a minuto de las licencias aduaneras que el gobierno defiende a capa y espada, incluso frente a la sincera bronca de amigos y aliados?

A quién van a votar los que importaban containers llenos de berretadas de China y hoy tienen por principal preocupación el resultado de las próximas paritarias?

Tendrán por enemigo principal al cuerpo de delegados puertas adentro del taller o al proveedor monopólico superindustrial que mueve los precios a discreción y penaliza de manera irreversible a quien ose sacar los pies de su plato?

Sabrán que están primeros en la lista de cosas que se sacrificarán en el fuego sagrado de la restauración si el modelo cae?

Todavía toman sus decisiones al amparo de las apocalípticas predicciones de gurúes de cuarta invitados a programas de cable subsidiarios del monopolio mediático?

Dónde está la CGE que no se oye?

Qué está haciendo AAPYME que no se ve?

Qué están debatiendo en CAME que no se escucha?

Y, peor, cómo está aprovechando semejante capital político el Gobierno?

Qué está haciendo para brindarles un plafond de visibilidad y expresión, no sólo en favor de ellas sino fundamentalmente en el propio, para marcarle la cancha a los mismos cuatro garcas de siempre que, cuando no están presionando desde la UIA, están destituyendo desde AEA?

Esos empresarios pyme son tan valiosos como todos esos chicos que, desde hace un año, ingresaron a la vida gracias a la AUH.

Los únicos privilegiados son los niños. Y los burgueses industriales pymes creados y fortalecidos al calor del kirchnerismo.




.

viernes, 16 de abril de 2010

Un pingüino



Asumió la presidencia un par de años después del punto cuspidal de la crisis económica más profunda de su país. Un periodista le hizo a un reconocido economista en aquel momento, una pregunta sencilla: “Hubo una crisis más grave que esta?”. La respuesta de ese economista keynesiano fue breve y contundente: “Si. Se llamó Edad Media y duró 400 años.”

Su misión fundamental, apenas accedió al gobierno, fue la de recrear la credibilidad popular en las instituciones democráticas. La crisis no sólo hacía estragos en los salarios, los índices de trabajo y el tejido social. Los principales riesgos se centraban en la disolución nacional o en ingresar en un proceso totalitario (como amenazaba ocurrir en otros países).

Su esposa tuvo un papel central tanto en la campaña electoral como en la presidencia. Y no sólo en términos de la necesaria contención personal y afectiva sino como cuadro político, dirigiendo a la población inflamados discursos que hacían eje en la necesidad de recuperar la autoestima nacional y desde allí volver a la acción.

Los primeros 100 días de gobierno fueron cruciales en su gestión: a lo largo de los mismos tomó decisiones a través de las cuales le hizo ver al pueblo que el pasado estaba muerto y enterrado. Que un nuevo paradigma comenzaba.

Pero sus primeras medidas encontraron rápidamente la oposición de la Corte Suprema de Justicia, cuyos miembros habían sido nombrados mayoritariamente en la década previa. En sus primeros 4 años de gestión recibió más rechazos judiciales que los 160 años previos.

El hombre se las ingenió, no sin esfuerzo, en lograr consensos legislativos que apoyaran sus medidas políticamente. Más adelante inició la estrategia de renovación de los miembros de la Corte Suprema, con éxito.

El centro neurálgico de su política de resucitación consistió en aplicar un descomunal aumento en la inversión en obra pública. A poco de iniciarse su gobierno, 4 millones de trabajadores le ponían el cuerpo a 400 mil proyectos mayores y menores a cargo del Estado. El área elegida como simbólica para dicha inversión estaba en generación y transporte eléctrico.

En los primeros 4 años de su gobierno el volumen de la cosecha agrícola creció un 55%. Pero las actividades estrella durante su primer mandato fueron la automotriz y la textil.

Estimuló la negociación colectiva de salarios y recreó como nadie al movimiento sindical.

En el mercado interno impuso un sistema de precios de referencia que si bien no eran obligatorios, el hecho de no seguirlos por parte de las cadenas productivas implicaba sufrir un sistema de castigos tanto tributarios como comerciales.

Al principio de su mandato, la oposición calificaba sus iniciativas como un “socialismo encubierto”.


Evolución comparada de los PBI
(precios constantes/frecuencia anual)
de las administraciones respectivas.
(click para agrandar)


A diferencia de otros pingüinos, aquel tenía una política de comunicación amplia y compleja cuyo principal hito fueron sus 30 "Charlas junto al fuego hogareño" que se transmitían radialmente en cadena a todo el país.

Gobernó durante 4 períodos presidenciales consecutivos y sólo sus problemas de salud le pusieron fin a su administración.