jueves, 16 de julio de 2009

¡Coño!



Leemos hoy en El País, de Madrid, que ha sorprendido a las autoridades españolas y a las instituciones argentinas que agrupan a los descendientes de españoles el escaso interés por aprovechar las posibilidades de obtener la ciudadanía hispana. Dice el diario que "se calculó que las peticiones rondarían realmente las 100.000. Han pasado seis meses desde la entrada en vigor de la ley, en diciembre de 2008, y la realidad es que el consulado español en Buenos Aires no ha recibido ni tan siquiera 10.000 solicitudes."


"'Ha sido una auténtica sorpresa', reconoce José Antonio Nespral, presidente del Centro Asturiano en la capital argentina."


"El consulado afirma que no está autorizado a facilitar el número exacto de expedientes que se están tramitando como consecuencia de la Ley de Memoria, pero admite que, al menos en Argentina, son 'muchísimos menos de los esperados'. Y eso aunque aseguran que están aceptando cierto margen, 'abriendo la mano', a la hora de interpretar las restricciones legislativas."


Pero, ¿cómo? ¿No era que, bajo la atroz dictadura K y el horroroso patoterismo de Polémico Moreno y Luis D'Elía, el pueblo gime y busca la forma de escapar? ¿Dónde están aquellas nutridas filas en las puertas de los consulados de España e Italia en los luminosos días del dulce gobierno de la Alianza?


El diario madrileño intenta explicar lo inexplicable: "Se trata, probablemente, de un conjunto de circunstancias: las restricciones objetivas que impone la ley, las dificultades para conseguir la documentación necesaria [aunque, como vimos, en el consulado "abren la mano" para facilitar las cosas], y también que España, sumida en una fuerte crisis económica, ha dejado de ser un destino deseado". La economía argentina, a pesar de la ruinosa conducción kirchnerista, todavía parece ser preferible a la maravillosa política económica de la Península. La desocupación argentina, por ejemplo, no alcanza los niveles de la española. Seguramente, porque las autoridades económicas de nuestro país no comprenden el valor pedagógico del desempleo.


No hay caso: evidentemente estamos aislados del mundo*.



* (Menos mal.)


Foto: Diario El Telégrafo




2 comentarios:

Lucho dijo...

Muy buen post. Pero ya nada me sorprende de ese diario eurocéntrico facho, dueño de radio contintental y que a partir del próximo domingo va a salir con La Nazion. Y pensar que se las dan de "progres"...
Saludos.

Fernando Bonatto dijo...

Son cosas,en general me da en el quinto forro aquello de poner todos las esperanzas en obtener otra ciudadania.
En mi caso tengo la posibilidad de tomar la italiana y la española
No quise.Porque? por una especie de nacionalismo nostalgioso o pura fiaca de aguantar burocracia ...
no tengo totalmente razonada mi actitud, mis hijas me putearon un poco..
era entendible en la dictadura, pero en la crisis...
¿que se yo?
que se vayan a pelar pinguinos a Marruecos los gaitas y que me perdone mi abuelo materno
Por otra parte mi viejo si viviera reventaria de asco al pensar que
Berlusconi gobierna su pais natal