lunes, 3 de agosto de 2009

Eliminar las retenciones


Está en discusión el futuro de las retenciones a los cuatro cultivos más importantes: soja, girasol, maíz, trigo.

Y el Gobierno, otra vez, eligió plantarse en un lugar que probablemente no sea el mejor para defender su postura.

El lugar elegido es la defensa de las cuentas fiscales. Está bien resaltar la importancia del aporte al fisco. Está bien vincular las acciones del Estado reclamadas (incluso por insuficientes) con la necesidad de financiarlas de manera sustentable. Y por ello está bien discutir las retenciones como una herramienta de recaudación fiscal, de financiación de aquellas políticas que reclamamos. Y resaltar que su eliminación requiere el reemplazo del ingreso que generan por otro de igual cuantía. Que, incluso, pueda ser más sustentable en el tiempo, y no tan atado a los ciclos de los precios internacionales de los bienes gravados.

Ahora, una vez asumida esa posición como propia, ¿qué responder cuando se dice que lo que se recauda por maíz y trigo es insignificante, y que se puede eliminar, incluso porque se recupera indirectamente vía recaudación de otros impuestos (IVA, Ganancias)?
No se puede responder nada. Porque la discusión encarada en esa vía, no permite otra argumentación.

El problema principal de la eliminación de las retenciones al trigo, por ejemplo, está vinculado con la primarización del aparato productivo. Hoy, la industria molinera trabaja con un diferencial del 10%. Eliminar las retenciones, o sea, reconocer el inconcebible 0% de retenciones al trigo y a la harina de trigo significa eliminar ese diferencial. O lo que es lo mismo, desactivar cualquier tipo de incentivos al procesamiento de la materia prima. Exportación de la materia prima directamente, sin ningún tipo de agregado. Más todavía: traducido en exportación, cuando ingresa al país comprador el producto elaborado paga un arancel mayor al del producto en bruto.

Retención de 0% (inconcebible número e irrealizable, pero acá nos referimos también a su "equivalente real") significa darle al aparato productivo un sesgo hacia la primarización. Mejor dicho, mantener y exacerbar el sesgo primario de las ventajas comparativas argentinas, y aún profundizarlo arbitrariamente, ya que quedaría sin compensación el arancel de importación, cobrado en el país importador.

Entiendo que la derrota en las elecciones puede haber convencido de que el camino de la comparación entre los "dos modelos" no dio los frutos esperados. Es que hablar de modelos es hablar en abstracto. También Biolcatti, cuando dice que "el campo dejó de ser la mansa vaca lechera que se deja ordeñar para cubrir el costo de la ineficiencia", intenta hablar en abstracto. Por eso, hay que obligarlo a ponerle nombre y apellido a sus palabras: "¿querés que te elimine las retenciones al trigo? Perfecto. Convenceme a los molineros de que no me toquen un sólo puesto de trabajo, a pesar de que el costo de la materia prima les aumente un 20%, y lo hago." No lo va a hacer, porque no le importa. "¿Para qué voy a mantener la ineficiencia de los molinos argentinos? Exporto a Brasil la materia prima, que ellos industrialicen". Eso es lo que piensa.
Para estar en igualdad de condiciones, hace falta hacérselo decir, con todas las letras.

14 comentarios:

El Filomata dijo...

Excelente, lo comparto.
Saludos

De vierde man dijo...

Lúcidamente claro, para nosotros, neófitos de la materia. Un abrazo.

Mariano T. dijo...

Desde que el gobierno empezó a intervenir en el 2006 en el mercado de trigo, los molinos han ganado fortunas a costillas del productor.
Así que tiene espaldas para aguantar
Yo les pondría las siguientes medidas
1) Basta de cupos de exportación de trigo. Y cero retenciones
2) Precio máximo para la harina.
3)Ley de abastecimiento con penas de prisión efectiva (para que importen trigo si hace falta).
Como compensación, algún crédito como para qu compren trigo en Enero Febrero cuando sobra.
Eso del diferencial de retenciones tan alto es un verso. la industria aceitera más grande del mundo se generó en Rosario (con inversiones de miles de millones de dólares) con un diferencial del 3,5% que es lo que la OMC permite sin que tengan derecho a tomar represalias (aranceles compensatorios)
Cuando tenés un diferencial mayor, los molineros del país importador pueden pedir aranceles que compensen la ventaja espúrea.

Laura dijo...

“No estamos dispuestos a ir a una foto. Además tenemos muchísimo que hablar de nuestros problemas sectoriales, antes de sentarnos a conversar con los demás sectores”, No lo dijo exactamente como decís, Mariano, pero por ahí anda queriendo salir el inconciente...
Me parece interesante la 3er medida propuesta por el Sr T, habría que aplicarla con retroactividad, y para todos los productos...
Otra cosa, y no es que quiera meter la Púa, no? pero veo que los únicos que laburan son Contradicto y vos...hay alguien que se está llevando la plusvalía, o me parece?

Mariano dijo...

Laura:
hoy metió un post.
No quiero ser mal pensado, pero por ahí nos está dando una pauta acerca de en qué se está gastando la que se lleva de acá.
Avísenle ustedes que se lo extraña, a ver si vuelve.

Gracias a todos por los comentarios.
Saludos

Andrés el Viejo dijo...

Mariano T.:
El tema en discusión no es el 10% como dogma. Si vos decís 3,5%, puede ser. La idea que se viene discutiendo en este blog es el uso de los derechos aduaneros como instrumento para elevar el valor agregado de las exportaciones. Lo de la ley de abastecimientos con penas de cárcel me gusta. Después que no se quejen de Polémico.
Señora Laura:
Tal vez sea extrema susceptibilidad de mi parte, pero me ha parecido que usted me endilga una conducta de poco trabajo en el blog. Debería tener en cuenta que a mi avanzada edad y mi desastroso estado de deterioro debo administrar mis fuerzas con mucha cautela. Por lo demás, he introducido una entrada de fuerte contenido científico y altas miras de sanidad pública esta misma mañana. ¿Eso no cuenta? ¿Mi plata no vale? ¿Eh?
Saludos

Mariano T. dijo...

El 3,5% que menciono se mantuvo toda la década del 90.
Y ya que estamos, un nivel similar era el que tenían los derechos de exportación antes de los 60.

Laura dijo...

Pido públicas disculpas, veo que me apresuré a los hechos, tengo una PC vieja, que viene con delay y no había visto el post (bastante cortito, por cieto) de arriba . Sirva esto como antecedente ante posibles litigios por caalumnias e injurias

Javier dijo...

Justamente cuando Duhalde fijo las retenciones tras las devaluacion , les dio de entrada un sesgo para favorecer el valor agregado ydesincentivar la primarizacion , al principio era 20% general para todo comodittie y 5% para la exportacion de origen industrial . Por eso se tendria que hablar en todo caso de la retencion para las harinas y no bajar la retencion del trigo porque al pais no le sirve exportar comodities sin valor agregado , eso solo sirve para pagar la deuda publica o financiar la fuga como ahora ocurre , no para desarrollar al pais

Mariano dijo...

Tocayo: disculpame que haya tardado en comentar, pero con esas propuestas la negociación viene difícil. Liberación del mercado para ustedes, intervención para todo el resto (y más férrea que la actual).
Me parece que no cierra.

Igual te hago una pregunta, los diferenciales no van un poco relacionados con los precios relativos? Puede haber momentos de 3,5, puede haber momentos de 7 u 8. Retenciones móviles podría ser el esquema. 0% se acepta como consigna, pero es impracticable.
Por ejemplo, si es 0% para la harina, para el trigo tiene que ser 3,5% mínimo, al menos para compensar los aranceles.
Saludos

Natalio Ruiz dijo...

Marianos

Estamos todos de acuerdo en que eliminar las retenciones al trigo no tiene costo fiscal. Es un gran avance.

Si la intención es dejar el diferencial de 10%, entonces bien podría ser nulo el derecho para derivados del trigo y del 10% para el grano. Todos contentos.

Finalmente, creo que se está dejando de lado lo más importante. Las retenciones desincentivan la producción. Entonces, a menor oferta el precio del trigo sube (y sus derivados, como la harina con la que se fabrica el pan). Bajar las retenciones al trigo es de interés estratégico para el país, sobre todo para el sector más vulnerable de la sociedad.

Saludos

Mariano dijo...

Natalio: incluso, el diferencial puede ser menor. Eso lo arreglan los técnicos.
Lo importante es que se tenga en cuenta todo, para no arreglar con unos y pudrirla con los otros.

Que los productores se queden contentos, pero que me salgan a cortar rutas los muchachos del sindicato de obreros de molinos porque empiezan los despidos no sirve tampoco.
Un abrazo.

EduA dijo...

Hola, Mariano (no sé si me recordás: ya hemos debatido en Artepolítica). Muy buena tu entrada. Planteás un tema relevante -que no debe hacer perder de vista que hoy el problema es que no se produce, por desaliento puro-. Un aporte: tu preocupación acerca de los molinos y los sindicatos ya está contenida en la práctica pues los molinos ya reciben del gobierno un subsidio por cada bolsa de 60 kg de harina destinada al mercado interno cuya materia prima se pague a "precio lleno" teórico. Por ende, se puede poner una retención chica al trigo (aunque no sea 0) y llevar a 0 la de las harinas, de modo de no desalentar la exportación. Eso ayudaría, sin duda, a que se incremente la producción del grano. Igualmente, te recuerdo que, en general, la importación de harina por parte de los principales mercados -Brasil, por ejemplo- es muy resistida por los “lobbies” internos de esos países. La clave del valor agregado reside en los panificados, más que en las harinas. Pero hay lo que hay.

Un abrazo,

Eduardo.

Mariano dijo...

EduA: por supùesto que me acuerdo.
Un gusto que aporte por acá también.
Un abrazo