viernes, 11 de septiembre de 2009

Palabras en La Moneda



"...Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor..."


Salvador Allende
11-IX-73 9.08AM

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Parece que los chilenos no quisieron volver a abrir esa puerta.

Fernando Bonatto dijo...

Pudieron con Chile
enterrarlo en terror
pudo el odio
matar a los dignos
a los poetas
y tu voz aún se escucha
del otro lado de la cordillera

Quilmes dijo...

Te cuento algo que mucho no tiene que ver pero es un ejemplo de como piensan algunos chilenos al menos.
Estaba de un cliente exportador de cueros y habia una mujer de unos 30 años con un chico de 3 años maso.La mina era chilena y estaba por negocios.Nada raro hasta que por algun motivo dijo el nombre del hijo.El pibe de 3 años se llama
Augusto.Es obvio que para muchos chilenos el dictador es un heroe.
Saludos

Contradicto de San Telmo dijo...

Cuando finalmente se supo que Allende se había suicidado, algunos chilenos tomaron ese como un acto de cobardía.

Probablemente sean los mismos que los que definieron la larga actuación de Pinochet en Londres haciéndose el demente senil, "el vegetal", como un gesto de audacia y astucia.

Yo no sé si lo que hizo Allende está bien ni quiero someterlo a la prueba contrafáctica de que el avión al que lo querían subir el 11 de septiembre del 73 "se caía".

Yo no sé si uno puede atribuirse el derecho de dejar al pueblo sin líder. A veces creo que es preferible irse en una cañonera a Paraguay.

Pero de lo que estoy seguro es que evalúo los dos actos mencionados arriba a la inversa de lo planteado, exactamente.

Y confirmo sus dichos, Quilmes, de que Chile todavía se debate en ese cisma, al igual que nosotros (sin soslayar la obvia cuestión de escala) con nuestros seguidores de Cecilia Pando.

Todos: gracias por pasar.

Quilmeño dijo...

Soy Quilmeño,por error puse Quilmes antes.
Si mal no recuerdo,Allende se suicido en La Moneda frente a sus adeptos con una metralleta en la mano.Lo que no es poco.
Si hubiera sido mejor otra actitud,creo que nunca lo sabremos.
Tratar de reescribrir la historia es medio complicado.

Fernando Bonatto dijo...

Cuando al alba sale el huaso a destapar estrellas
y, mojado de rocío, enciende el fuego en sus espuelas
cuando el caballo colorado salta la barra del mar
y se estremece el lago con una lenta bruma de patos,
cuando cae el recio alerce y en sus ramas cae el cielo:
digo con nostalgia ¡VIVA CHILE MIERDA!
Cuando el buzo ilumina su escafandra
y las ballenas se acercan a mamar en el vientre de las lanchas
cuando cae al fondo del océano la osamenta de la patria
y como vaca muerta la arrastra la ola milenaria
cuando explota el carbón y se enciende la Antártida:
digo, pensativo, ¡VIVA CHILE MIERDA!
Cuando se viene el invierno flotando en el Mapocho
como un muerto atado con alambres, con flores y con tarros
y lo lamen los perros y se aleja embalsamado de gatos
cuando se lleva un niño y otro niño dormidos en su escarcha
y se va revolviendo sus grises ataúdes de saco
digo enfurecido ¡VIVA CHILE MIERDA!
cuando en noche de luna crece una población callampa
cuando se cae una escuela y se apaga una fábrica
cuando fallece un puerto en el Norte y con arena lo tapan
cuando Santiago se apesta y se oxidan sus blancas plazas
cuando se jubila el vino y las viudas empeñan sus casas
digo cabeza bajo ¡VIVA CHILE MIERDA!
Me pregunto de repente y asombrado,
por qué diré Viva Chile Mierda y no Mier... mosa Patria?
quizás en mi ignorancia repito el eco de otro eco:
¡Viva! dice el roto con la pepa de oro entre los dedos
¡Chile! dice el viento al verde cielo de los ebrios valles
!Mierda! responde el sapo a la vieja bruja de Talagante
¿Qué problema tan profundo se esconde en las líneas de mi mano?
¿Es mi país una ilusión que me sigue como la sombra al perro?
¿No hay Viva entre nosotros sin su Mierda, compañeros?
la una para el esclavo, la otra para el encomendero
la una para el que explota salitre, cobre, carbón, ganado
la otra para el que vive su muerte subterránea de minero.
Y como penamos y vivimos en pequeña faja de abismo
frente al vacío alguien gritó la maldición primero.
¿Fue un soldado, herido en la batalla de Rancagua?
¿Fue un marino en Angamos? ¿Un cabo en Cancha Rayada?
¿Fue un huelguista en La Coruña? ¿Un puño cerrado en San Gregorio?
¿O un pascuense desangrándose en la noche de sus playas?
¿No cantó el payador su soledad a lo divino
y a lo humano se ahorcó con cuerdas de guitarra?
¿No siguió al Santísimo a caballo y a cuchillas mantuvo al diablo raya?
¡Ah!, qué empresa tan gigante para destino tan menguado.
Entre nieve y mar, con toda el alma, nos damos contra un rumbo ya tapiado,
por consecuencia, en la mañana cuando Dios nos desconoce,
cuando alzado a medianoche nos sacude un terremoto,
cuando el mar saquea nuestras casas y se esconde entre los bosques,
cuando Chile ya no puede estar seguro de sus mapas
y cantamos, como un gallo que ha de picar el sol en pedazos,
digo, con firmeza, ¡VIVA CHILE MIERDA!
Y lo que digo es un grito de combate
oración sin fin, voz de partida, fiero acicate
espuelazo sangriento con las riendas al aire
galopón del potro chileno a través de las edades
es crujido de capas terrestres, anillo de fuego,
vieja ola azul de claros témpanos pujantes.
País - Pájaro, raíz vegetal, rincón donde el mundo se cierra,
quien lo grite no tendrá paz, caerá para seguir adelante
Y porque de isla en isla, del mar a la cordillera,
de una soledad a otra, como de una estrella a otra estrella,
nos irá aullando en los oídos la sentencia de la tierra
digo, finalmente, ¡VIVA CHILE MIERDA!
FERNANDO ALEGRIA POETA CHILENO

Contradicto de San Telmo dijo...

Quilmenio, gracias por aclarar. Allende se suicidó en la soledad de su despacho cuando hubo despedido uno por uno a todos sus colaboradores que salieron por la puerta lateral de La Moneda, sobre la calle Morandé.

En efecto portaba una metralleta, como la mayoría de oficiales y funcionarios hombres esa manana allí. Fueron ellos los que confirmaron la versión del suicidio.

Justamente en mi comment anterior trato de dejar claro que la opción contrafáctica era que Pinochet mandaba derribar el avión en el que le ofrecía el salvoconducto. Creo que lo significativo, y que hace pie en su primer comentario y mi respuesta, es cuántas caras puede adquirir un único y sencillo dato, no?

Bonatto, veo que el tema lo inspira. Chile es un país que este cartonero recorrió bastante y lo quiero mucho. Alguna vez escribiré un post sobre él.